Torni Segarra

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* El pasado no tiene ningún valor para poder vivir en el presente. Toda nuestra energía, ha de estar en el presente, el ahora. Para que así, llegue el orden, la ausencia de confusión.

 

* Con ‘los valores trascendentales’, todo se puede enredar más. Lo que se necesita es, comprender todo ese problema de los vicios y las adicciones, las dependencias.

 

* Hay una fuerza, una energía que obliga a matar o no matar.

Cuando un cocodrilo aparece en la orilla del río y se lanza, como una flecha, para atrapar a un ciervo que está bebiendo; éste como si se trataran de dos imanes que se repelen. Hace que el ciervo desaparezca, de manera que la distancia sea imposible atraparlo con la boca.

 

* Pero, no podemos deshacernos totalmente del ego, del ‘yo’.

 

* «De ahí el compromiso constante de observar, estar atentos, de amar».

Esa es la solución.

Pero hay que advertir, comprender, que amar no se puede amar al cien por cien. Simplemente, porque nosotros somos una máquina destructiva. ¿Para qué? Para poder sobrevivir y matar animales, vegetales, personas.

 

* Todo muy bien, antes todo era mejor.

Pero también había asesinos, ladrones, corruptos. Que necesitaban, como ahora, la guerra para proseguir con su ‘imperio’ implacable, asesino.

 

* No te preocupes, ya te acostumbrarás.

Hace sesenta años en los pueblos, todos los vehículos -carros, bicicletas, motocicletas, automóviles, camiones, tractores, carritos que se llevaban con las manos, etc.-, circulaban por donde les daba la gana.

Hasta que los que mandaban, señalizaron las calles, etc., por donde debían de ir. Y todo en paz, aunque torpes como ahora también sucede.

 

* Pero si un idioma, puede parecer lo más absurdo que hay.

Comedor: es el comedor para comer; y puede ser también, un varón que es un comedor -que come mucho-.