Torni Segarra

Seleccionar página

* La creencia somos nosotros. Es como si fuera nuestra piel. Pues, si no hubiera seres humanos, no habría creencias.

Y esa creencia fanática, es la que nos divide de la realidad. Una tiene que saber gestionar las creencias -igual como hacemos con las personas, que no nos gustan, nos molestan-.

 

* Hay que añadir, que es más difícil que un rico entre en el cielo, que un camello pase por el agujero de una aguja de coser.

 

* “¿Por qué J. Krishnamurti dice que es necesario que haya una inseguridad vital?”

Porque la seguridad no existe. Y si uno quiere estar seguro. Se divide de la realidad, generando conflicto. Es como si uno no quisiera morirse nunca. Y se dedica a investigar como no morir, no enfermar, ser muy prudente con el coche en la carretera.

 

* “Sólo escapa verdaderamente del laberinto quien decide regresar voluntariamente, para beneficiarios a aquellos que siguen atrapados”.

¿Pero eso es voluntario? ¿O está más allá de la voluntad, deseo?

 

* “¿Lo tuyo, es tuyo?”.

También se puede decir: ¿Lo nuestro, es nuestro? No. Porque sin la ayuda y colaboración de los demás, no podríamos hacer nada, ni comer, ni tener casa, ni ropa, ni vivir.

Si fuéramos afortunados y pudiéramos ver, comprender. Nos daríamos cuenta que todo está unido, interrelacionado. Una persona sola, perecería. Y antes, tal vez, enloquecería.

 

* El evolucionar psicológicamente, espiritualmente, no tiene fin. Porque, somos imperfectos. No podemos alcanzar la perfección.

Ya que, para vivir, hay que hacer algún daño a los demás. Ya sean a las personas, a los animales, a las plantas, a los árboles, los ríos, los mares, las montañas, el aire que necesitamos para respirar.

Si lo comprendemos, entonces tenemos la energía para descartar proyectar en el futuro, que lo que es la evolución. Y entonces, toda la energía está en el presente, en el ahora.

 

* El tiempo es deseo. Cuando en una relación se impone el tiempo. Es cuando la relación verdadera llega a su fin. Es preciso tener un horario, para que la confusión y el desorden no se apodere de todo.

La compasión y el amor, encontrará la manera de hacer el menor daño posible.