Torni Segarra

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* Mientras haya necesidades, habrá dualidad.

¿Han hecho la prueba en sus vidas, en sus necesidades que son precisas, como comer, dormir, beber, sexo?

La lucha que hay entre lo que queremos, necesitamos; y lo que es, la realidad, lo que está sucediendo. Que es la vida en toda su crudeza y gloria.

 

* «Aprendí a no explicar las cosas a la gente. Les hace pensar que tienen derecho a saber todo lo que hago».

No hay que tener miedo a la libertad. Pues la libertad, es amor.

 

* «Una vez que el corazón se vuelve demasiado pesado por el dolor, la gente no llora. Simplemente se queda en silencio. Completamente en silencio».

Eso es poque el dolor tan intenso y cruel, nos derrota. Y vemos que no podemos hacer nada para cambiar las cosas.

 

* «El miedo a confiar en las personas debido a experiencias pasadas y relaciones que salieron mal».

El pasado está muerto. Cuando lo comprendemos, vemos que todo es algo que no es; pero el miedo por el daño recibido, nos divide de la realidad de que el pasado está muerto.

 

* ¿La libertad, no es amor?

 

* La aceptación es, ver la realidad de la vida; y gozar de ella, en lo que se pueda.

 

* No nos alteremos, todos tenemos de todo. Eso sí, unos más y otros menos.

 

* «¡¡¡¡Trabajas todo lo posible en vivir el momento presente, siendo consciente de que nadie te puede dañar si no lo permites y cuando viene la tormenta…zas!!!! Creías que lo tenías superado y tu cuerpo siente ese dolor, esa emoción…😔…otra vez de nuevo, pierdo de vista mi propósito interior».

Eso va a ser así, mientras vivirás. La vida no se puede domesticar, ella hace lo que tiene que hacer. Y el ego nos acompañará también.

Pues, somos vulnerables, poca cosa; aunque hablemos y digamos que tenemos ideas que parecen maravillosas.

La miseria humana, está junto a nosotros –maldad, celos, envidia, vanidad, necesidades monetarias, domésticas, sexuales, etc.-.