Torni Segarra

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* Aunque veamos el peligro de nuestra programación. Y la descartemos, cuando la vemos, somos conscientes de ella. La programación es tan poderosa y necesaria para vivir. Que la programación -el ‘yo’- siempre está ahí.

Porque, estamos programados para sobrevivir, reproducirnos, etc., a toda costa. ¿Puede el ‘yo’, el ego, desaparecer para siempre?

* “Se construyen manicomios para hacer creer a los que no están allí encerrados que todavía tienen razón”.

También se podría mejor decir, que se construyen cárceles para hacer creer que los únicos ladrones y delincuentes, son los que están allí. Pero la alta justicia y todos, también deberían de estar allí.

Pues toda persona que su ego, su ‘yo’, esté activo, opere, es un delincuente. Porque según la ley quien hace algún daño es un delincuente. Y los jueces, cuando condenan a alguien, le están haciendo algún daño.

Pero ellos en su error, dicen que no. Igual que los policías, los ejércitos, los espías, etc., tampoco cuestionan su crueldad ni violencia.

* La espiritualidad es ver si nos podemos deshacer del ego, del ‘yo’, para siempre. Es decir, del miedo, del deseo, de la ansiedad, del estrés, de la competitividad, del egoísmo.

* Nosotros estamos programados para vivir, alimentarnos, reproducirnos, sobrevivir a toda costa. Lo que hagamos contra esta programación, va a generar conflicto, confusión, desorden.

Aunque es uno el que lo ha de vivir de primera mano. Para ver la verdad, la realidad.

* El peor pecado para un religioso, sea el que sea, es la idolatría, el paganismo. Pues, la idolatría genera el racismo. Creándose el mejor, los mejores, los perfectos. Haciéndose tiranos, dictadores.

* “Aquí el planteamiento es ser testigo de la mente, no pensando, sino convirtiéndote en un observador de tu mente y creando una distancia. Ver no pensar”.

Para ver es preciso la unión total con lo que se ve, ¿no?

Entonces, ya no hay nada. Ni el observador, ni el testigo. Ni creación de distancia. Sólo hay consciencia, percepción.

* La mente es muy extraña, capaz: Puede ver lo que no es. Y no ver lo que es. Todo depende de la programación, el condicionamiento. Por eso, la mente es tan peligrosa, falsa.