Torni Segarra

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* ¿Por qué crees en los libros escritos por los hombres?

Los hombres están programados para vivir como lo hacemos. Somos supersticiosos, idólatras, paganos. Lo que quiere decir, que somos insensibles, superficiales, infantiles.

Si uno se conoce de verdad, no hace falta que lea ningún libro. Porque, todo lo que una persona pueda hacer, escribir, decir, eso mismo también está dentro de todos los demás.

 

* Ese dios, todos los dioses, son un invento de los hombres. Al sentir insoportable el miedo a lo desconocido, a la naturaleza y su brutalidad.

 

* “¿Cómo serías ‘igualitario con los demás’?”.

Competiendo lo que se pueda compartir.

 

* En esencia todo lo que le pasa a una persona, también les pasa a todos los demás. Ya que, todos tenemos las mismas necesidades, tanto físicas, como psicológicas.

Así que todo lo que te pasa a ti, me pasa a mí y a todos los demás. Todos hemos de comer, tener ropa adecuada, apartamento; necesitamos relacionarnos con los demás; necesitamos que nos respeten, que nos amen y amar. Tenemos miedo y queremos deshacernos de esa pesada carga.

Así que, cuando tú te conoces de verdad tal cual eres, es cuando conoces a todos los demás. A toda la humanidad.

 

* “Conviértete en el cielo. Usa un hacha contra la pared de la prisión. Escapa”. Escapar, ¿a dónde? Donde vayas tu cruz te espera.

 

* “…pero la verdadera acción nunca deja el residuo del conflicto”.

No en nosotros. Pero en los demás, que no piensan ni ven las cosas como nosotros, la irritación, las disputas, el conflicto seguirán en ellos.

 

* “…la creencia creará una separación, aunque no se quiera imponer”.

El problema, no es la creencia -como no lo es tener un cuchillo o un coche-. El problema es lo que hacemos con esas creencias -yo tengo razón, tú no la tienes; ellos están equivocados, nosotros tenemos la verdad-.

De manera que, cuando vemos que la creencia, las ideas, las teorías, nos dividen, nos separan, entonces la creencia ya no es un estorbo. Yo creo que mañana, lloverá. Pero no lo impongo, no hago un problema con los que dicen que mañana no lloverá.