Torni Segarra

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* ¿Y si viene un problema tan grande, poderoso, perturbador, que nos desborda, como un sunami?

Pues, hay personas que son tan poderosas, destructivas, agresivas, como un sunami.

 

* Puede que la suerte sea, estar siguiendo vivos.

 

* Somos eso que somos. Un cuerpo que siente placer y dolor. Y que intenta que el dolor, no esté con él.

 

* Toda la humanidad.

 

* El impulso de dañar a alguien, es una reacción defensiva u ofensiva. Está en nuestros genes, en el ADN.

Y no se puede quitar. Si no, no podríamos comer. Pues comer es matar a algo: animales, vegetales, personas.

 

* El problema es el desorden en el que vivimos. Desorden quiere decir, un deseo de siempre más y más, o menos y menos.

Que lo altera todo: el cuerpo humano, la naturaleza, etc.

¿Qué hay que hacer? Poner orden cada uno en su vida.

Para que haya orden, no ha de haber división interna, como ‘yo’ y ‘tú’.

 

* Todo palabras.

Lo que importa son los hechos ahora.

 

* “Siempre me ha sorprendido, que hay personas que sin haber hecho nada por los demás, exigen lo que no se merecen…es algo que me entristece profundamente.

Intentaré con una sonrisa decir aquello de “tú te lo pierdes”.

¿Cómo sabes que alguien se merece o no que hagas algo por ellos?

¿Tú eres perfecta? No lo eres. Nadie lo somos.

Por eso, está ahí la compasión, el amor.

 

* La verdad, es que no hay verdad. Sólo existe la realidad. Si uno se divide de los demás, llegan las malas consecuencias: disputas, peleas, líos, agresividad, crueldad, violencia, guerra. Con todas las miserias humanas: sufrimiento, dolor, hambre, enfermedades, dominio sobre otros, esclavitud.