Torni Segarra

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* “Ponemos la alevosía del ser humano que crea armas bacteriológicas también en el plan de Dios?”.

Por supuesto. Lo diré de esta manera: Dios nos ama tanto, que nos consiente todo lo que hacemos. Porque Dios siempre está a salvo. No le afecta lo que nosotros hagamos, aunque la tierra se deshiciera como un terrón de azúcar.

Pues Dios tiene la solución: que es restituir lo que se ha deteriorado. Aunque esa dinámica es tan lenta, que nosotros no lo podemos ver.

* La compasión, el amor. Lo hemos inventado, descubierto los hombres. Eso no es cosa de Dios. Él está más allá de todo lo que inventemos para mejorar.

Su plan original es el que rige a toda la naturaleza.

* ¿No te das cuenta que la mente es ingobernable?

La vida tiene su manera: dejar hacer y luego ella si hay degeneración, lo corrige. Si tú destruyes un árbol joven, sano. La vida te lo consiente, pero ese desorden, va a hacer su reparación.

Si la luna o un satélite despareciera. No pasaría nada. El universo lo solucionaría. Como lo hace con todo lo que tiene vida. Una persona muere o lo matan, el universo hace posible otra persona.

* ¿Yo puedo saber lo que tú has experimentado? Sí, puedo saberlo si descubro que eres un esnob. Hasta que no lo descubra. ¿Qué sentido tiene el que te lo diga?

Y como seguramente no lo sabré. Me abstendré de decirte que eres un esnob.

* Total. Que todos somos iguales. Tenemos las mismas necesidades: comer, vestirnos, albergue. Compañía, el placer de conseguir lo que queremos. Y el miedo de perder eso que nos da seguridad.

* Las cosas son como son. Mientras tengamos que luchar por vivir -defendiendo, atacando-. Es preciso que estemos en el ámbito de la guerra.

¿Podemos cambiar ese paradigma de lucha, de conflicto?

* Jiddu Krishnamurti, también ‘mataba moscas’. De lo contrario hubiera muerto. Antes de los años que duró. ¿Cómo ‘mataba moscas’? Conduciendo un Mercedes a tope, por las autopistas californianas; viajando sin cesar por todo el mundo -es decir ensuciando el aire-.