Torni Segarra

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* “En el lugar donde se encuentre tu reinado estará tu corazón y tu esclavitud”.

Si podemos ir más allá del apego. Hay una posibilidad de que no llegue la esclavitud.

* A los locos y maleducados, hay que amarlos. Todo lo demás llegará.

* ¿Por qué nos deprimimos?

Porque lo que nos llega es desfavorable. ¿Qué es lo favorable y lo no favorable? Si ambos están interrelacionados, como la noche y el día. La depresión llega, cuando queremos adivinar, juzgar, imponer lo que queremos, deseamos a toda costa.

* “Si nos deshacemos de la mente ¿qué queda entonces? Es el paso definitivo. ¿Lo damos?”.

Pero, ¿podemos deshacemos de la mente? Si la mente es ingobernable.

Lo que podemos es pactar con ella -pues ella es el ego, el ‘yo’-. Y en toda guerra, si hay un vencedor seguirá habiendo división, conflicto y más guerra.

Así que el problema es la división, el conflicto, la guerra. ¿Puede la guerra -la fría, la caliente, la que empieza en la mente- acabar definitivamente?

* “Sólo unos pocos tienen interés en usar esta vida para desenterrar su Esencia y desarrollar el Alma. Muchos mueren como llegaron”.

Él también morirá sin ver la totalidad del universo. Es decir, que no sabemos nada sobre la esencia, el origen, el porqué de esta vida y del universo.

Lo único cierto es que estamos aquí, como marionetas. Que quieren saber sobre la totalidad, la esencia, pero no pueden.

* Lo que buscamos es la igualdad. Sin igualdad, no hay libertad. Y eso sólo se consigue con compasión y amor.

* “La cuestión viene cuando no te identificas con nada sino con el todo, es cuando trasciendes tus limitaciones y comprendes… creo que la cosa va por ese camino, pero es una labor muy personal, la tiene que descubrir (comprendiendo), uno mismo”.

Pero eso. ¿Cuándo va a suceder? Has de ser capaz de verlo ahora. No luego, dentro de unas horas, unos días, semanas, meses, etc. El tiempo psicológico es un impedimento.

Volvemos, cuando toco el hierro que quema. Salto quitando la mano porque me la quema. ¿Es posible vivir en esa intensidad? Sí, es posible. Pero no siempre.

Pues nos distraemos, nos confundimos, llega el desorden. De manera que, cuando me doy cuenta que estoy en desorden, es cuando vuelvo a estar en orden.