Torni Segarra

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Compilación de comentarios.

–Toni: Creer en un dios, que ha hecho este mundo lleno de calamidades, de volcanes que destruyen todo lo de sus alrededores, cuando se ponen en acción; de huracanes destructivos, de epidemias, de guerras.

Que para sobrevivir hemos de matar animales, vegetales, insectos, a otras personas, etc. ¿No parece que algo falla en la descripción de dios todo poderoso?

 

–Interlocutor: ¿No te parece que mejor sería no ponerle condiciones, que en vez de buscar un mundo que se adapte a vos, tratar de ver cómo calzas vos en este mundo?

Que pasan cosas malas, te lo puedo asegurar.

Sería bueno también que te preguntes por qué Dios permite la maldad.

¿Te interesa?

 

–Toni: No creo en ese dios tuyo. Aunque no entiendo el ‘mío’. Sé que hay algo indescriptible, inescrutable. Sé que hay un orden que descarta el desorden, el dolor.

 

–Interlocutor:  Si quisieras saber, por curiosidad, a ver qué dice este viejo ignorante, acá estoy.

 

–Toni: Las opiniones pueden ser infinitas. Así que, las opiniones las descartamos. Y así que, lleguen los hechos. Y el hecho es que hay desorden en la vida, en la sociedad, en nosotros. ¿Cómo haré para que ese desorden -división, conflicto, pleitos, peleas- no opere?

 

–Interlocutor: No quieres saber… ¿Te da vértigo encontrarte con lo que estabas buscando?…

Y de paso: ¿Vos estás peleando? Yo con vos no.

 

–Toni: No buscamos nada, esa es tu opinión.

Uno sabe lo necesario para vivir: tener compasión, amor, por toda la humanidad, todo lo que existe.

Tú lo has mencionado: uno no pelea con nadie, no hay necesidad.

Lo que se hace es, informar si alguien lo quiere, necesita.

 

–Interlocutor: Pero no te interesa saber por qué Dios permite la maldad…

 

–Toni: Dios no permite nada. Es el universo y sus maneras, leyes de acción y reacción, el que provoca la maldad.

Cuando llueve y se moja la tierra, se beneficia todo, se limpian los árboles, etc. Pero, a su vez, hay unos perjudicados. Ya que el exceso de agua, es perjudicial para las plantas, las personas.

A nosotros, las personas, nos pasa lo mismo. Cuando una parte, vence a otra, hay unos que se alegran y benefician; y hay otros que pierden. Y tal vez, son aniquilados por los vencedores.

Ir más allá de esa acción y reacción, ¿es posible? Que vendría a ser desbaratar, dejar sin efecto el karma.