Torni Segarra

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Compilación de comentarios.

–Interlocutor 1: Ustedes que opinan, entre el maltratador y el maltratado, ¿cuál de los dos tiene más dolor? ¿Si los dos tienen dolor, que es lo que hace la diferencia entre los dos “papeles”?

–Interlocutor 2: …al hilo… ¿Un niño que sufre abusos tampoco es una víctima?

–Interlocutor 3: …muchas gracias por tu respuesta, en gran parte estoy de acuerdo contigo, en otra parte no, pero no son más que mis creencias. Esto que te he preguntado lo he pensado a veces y creo que en algún momento hemos decidido qué papel vamos a ejercer en esta simulación, claro que es una respuesta tan rápida y facilona que no me atrevo a darla, así como así. Gracias.

–Toni: La tienes que dar, la debes de dar. Para seguir con el hecho de que no hay ni malos ni buenos.

El que viola a un niño, es un pobre necesitado, y el niño violado no sabemos lo que y por qué ha sido violado -vendría a ser como una fruta que alguien coge de un árbol porque la necesita-. Donde hay amor no hay juicios, sino compasión por la víctima y por el violador.

–Interlocutor 4: Desde mi ignorancia yo me hago esta reflexión: Si dejo que un maltratador me maltrate yo me estoy maltratando, por lo tanto, hago los dos papeles, de maltratador y maltratado.

«Digo dejo, porque en muchas ocasiones he visto que el maltratado no se permite salir de su papel pudiendo hacerlo».

–Toni: Entonces todo lo que hay sobre la no dualidad, no es posible. Creo que el violador y el violado. Tienen el mismo destino, servirse el uno al otro. Porque, el violado si es afortunado y sabe ver más allá de los conceptos y las palabras superficiales, vulgares, también tendrá sus buenos resultados.

Porque tendrá una experiencia que le hará muy humano, compasivo, y verá más allá de toda la palabrería mundana. De miedo, de rabia, de depresión, de la histeria colectiva.

–Interlocutor 5: Los dos deben de transcender su dolor y sanar, pero siento que parten de dos lugares opuestos pues el victimario elige infligir dolor pues es un alma a medio hacer falto de consciencia y la víctima no pone límites o sale corriendo si se hace 100 x 100 responsable de la situación que experiencia. La diferencia siempre será el pensamiento que elijan ambas: miedo o amor.

–Interlocutor 6: La pregunta no debe de ser quien sufre más, pues hemos venido a este mundo a aprender, cada cual lo suyo. El libre albedrío elige obscuridad o luz.

–Toni: ¿El libre albedrío existe, o somos robots programados para actuar, vivir como lo hacemos?

–Interlocutor 7: Sí existe el libre albedrio, pero no es ilimitado pues hay unas leyes universales que no debemos infringir, de igual forma que tenemos en nuestras ciudades leyes de tráfico, que podemos cumplir o no (atenerse a esta elección), hay leyes universales que sí o sí se cumplirán.

Libre albedrío es la aptitud con la que vas a jugar tus cartas en este plano, la mamá de Forrest Gump le dijo a su hijo: ¡¡Forrest, haz lo mejor que puedas con lo que Dios te ha dado!! ¡Un saludo campeón!

–Toni: El libre albedrío, sólo puede ser cuando nos desprogramamos de nuestra programación. Y entonces es cuando uno es libre -hace lo que le da la gana-.

Aunque las consecuencias si son negativas, serán una lección de la vida. Pues el dolor es el mayor profesor, gurú, etc., que hay.

–Interlocutor 8: Mismo dolor, es vibración, por eso se atraen. La diferencia es desde la percepción de separación. Desde la óptica del ego, de los personajes. Estamos todos Aprendiendo a SER un Ser Humano

–Interlocutor 9: Todos somos Uno. No existe el otro. Pero puestos a jugar en la aparente dualidad…si tuvieras que elegir entre ser maltratador o ser maltratado, cuál elegirías ¿y por qué?

–Toni: ¿Qué diferencia hay entre ser maltratador o ser maltratado? Ninguna.

Son dos seres humanos, que sufren y les ha tocado vivir como lo hacen: uno maltratando y el otro aguantando, huyendo o descartando al maltratador.

Pero el dolor está en los dos, en todos.

Por cierto, ¿hay alguien que no maltrata en sus relaciones con los demás? Maltratar es: ser racista, machista, feminista, tener opiniones, creencias, defender ideas, teorías, ya sean sexuales, religiosas, nacionalistas, de grupo, etc.

Así que, seamos lo que seamos, siempre habrá alguien a quién maltratemos -le causaremos sufrimiento, dolor-.

–Interlocutor 10: No hay diferencias. El papel a desarrollar es aquel que escogemos desde la inconsciencia.

Y desde el punto de vista de algunas filosofías orientales, cada quien debe vivir ciertas experiencias para trascender las y evolucionar. Hablo desde las más crueles experiencias de abusos hasta sencillas cosas como el gusto adquirido por cualquier nimiedad.

La vida en distintos ciclos karmicos, te ofrecerá papeles de víctima y victimario, de rico y pobre, de sano y enfermo y todas las dualidades posibles para trascender.

–Toni: Donde se ve claramente lo del maltrato es en las guerras. ¿Por qué hay guerras? Porque las dos partes enfrentadas viven con el ‘yo’ operando. Napoleón, los nazis y los que los combatían, cada uno enseñaba lo peor del otro: su crueldad, su corrupción, sus miserias. Era como una lucha entre hermanos -seres humanos-. Los bandos, cada uno creía que sólo él tenía la razón, por tanto, el otro bando le molestaba, le hacía daño y había que defenderse.

Además, los bandos enfrentados decían que no les importaba morir, y por supuesto matar, por sus ideas, sus naciones o países. Por tanto, el grave problema es que no podían vivir sin matar ni que los matarán.

Era, es como tomarse colectivamente una droga muy poderosa. Que les obligaba a ir por el único camino de la guerra y sus bestialidades. Se dice que los militares nazis tomaban anfetaminas -que les despejaba la cabeza y los hacían más rápidos, hábiles, intrépidos-.

Así que, ¿quiénes son las víctimas y los verdugos, los maltratadores, los violadores?

–Interlocutor 11: Maltratador y maltratado… ambos son imágenes de injusticia, de dolor, miedo, culpa.

¿Dónde está el dolor que sientes o siento al ver esas imágenes?… Dentro, no afuera.

Por lo tanto. ¿Cuál de las dos imágenes te muestra más dolor? Eso dependerá según las características del personaje con el que estamos identificados.

A mí me muestra más dolor el maltratado, el maltratador me muestra irá… ambas rechazo.

–Toni: Como son dos seres humanos, deben de darnos dolor los dos -víctima y verdugo-.

Si miramos la naturaleza, vemos que el animal más grande se come a los más pequeños. Y ese es el paradigma de la vida. La justicia, el amor, lo hemos inventado nosotros. Pero como todo lo que inventamos no es perfecto. Porque, lo perfecto no existe.

Solo existe lo que es -la realidad, lo que está sucediendo-; y no lo que debería, me gustaría que fuera.

–Interlocutor 12: Se atraen como el imán atrae al hierro, existe el molturador porque hay una víctima que necesita ser maltratada.

–Toni: Eso es como decir, que el león, o el depredador, atrapa a una víctima que necesita ser atrapada.

No es que necesita ser atrapada. Es que el universo quiere, que el mayor depredador atrape a una víctima para poder seguir viviendo. Como un pájaro se come a un gusano; y el gusano a la hoja del árbol.

Y eso mismo, los seres humanos hacemos con todos los animales, les tratamos para engordarlos y matarlos. Para poder subsistir.

–Interlocutor 13: Uno es el verdugo y el otro el que lo sufre.

–Toni: En definitiva, nadie sabe cómo va a responder en el futuro ante un reto cualquiera.