Torni Segarra

Seleccionar página

* “El poder de los pensamientos puede causarle enfermedad o recuperación”.

Eso no está en nuestras manos. Eso es el resultado del orden universal.

 

* Y ese odio, esa rabia, celos, ¿de dónde salen?

Mírate y haz lo que tengas que hacer. Pero deja a los otros, que hagan también lo que tengan que hacer.

 

* ¿Decir que el cuerpo no existe no es una imprudencia, una temeridad? Si no te abrigas en invierno crudo, frío, tu cuerpo te castigará. Y si insistes en que no tienes cuerpo, te puede torturar, matar.

 

* «Lo único valioso es eso que llamamos vida con amor, sin mente, sin palabrería, … todos somos Uno, y sentirlo siempre en plena confianza».

Ahora hace falta hacerlo realidad. ¿Podemos hacer que eso que parece tan perfecto se haga realidad?

 

* La peor gente, personas, es la que se consideran perfectos, en posesión de la verdad.

Pues, se hacen crueles, indiferentes.

 

* Eso que has dicho, sobre qué hay división entre tú y yo. Yo también lo afirmo.

Es decir, los dos estamos divididos en los escritos. Tú dices una cosa que no la acepto, porque veo que es irreal, divisiva, etc.

Y tú contestas que sólo yo estoy dividido, confundido, en desorden.

Por lo que, cierras la puerta del compartir, del afecto, del cariño, de empatía. Y eso te convierte, en alguien que no tiene compasión.

 

* La verdadera enseñanza, está dentro de uno. Ahí está todo lo que un ser humano es; ver que todo lo que decimos, puede ser o no verdadero.

Cuando vemos todo el proceso del pensamiento, desde la misma raíz, entonces es cuando nos conocemos; y conocemos al resto de la humanidad.

 

* Cuando uno deja de obsesionarse por la libertad, proyectándola en el futuro, luchando y peleando con ella. Es cuando la libertad, está ahí.

Cuando alguien que está en prisión, deja de hacer de ello un problema, participa, colabora en los trabajos de la prisión, tiene amigos en los que están allí, incluidos los guardias, monitores, personal sanitario, etc.

Y entonces, la libertad está ahí en todo su esplendor.