Torni Segarra

Seleccionar página

* Todo lo que no se comparte, es un negocio con trampa.

Es decir, ahí está la corrupción, la inmoralidad.

 

* Hay que saber, que el infinito está ahí, en nosotros. Por lo que, la mente se hace inservible. Porque, todo se convierte en una especulación, en un entretenimiento, una pérdida de tiempo.

 

* Eso mismo: que la suerte te acompañe.

 

* De política, nada. Se trata de compasión, de amor.

Qué pocas veces en este grupo esnob, pseudo espiritual, aparecen las palabras compasión, amor, los menos afortunados, los miserables y los corruptos inmorales.

Se trata de la vida. Y no de palabras y palabras lisonjeras, aduladoras, con tal de aparentar buen rollo.

 

* La unidad no es un partido político, un nacionalismo, un grupo donde todos piensan lo mismo.

La unidad es la unión con toda la humanidad. Sin exclusión de razas, de pensamiento, de religión, de ideas, teorías, etc.

 

* El infinito es más serio. Es lo que no se puede abordar. Es como la nada.

 

* Experiencias, consciencias colectivas, ser, reencarnación, en otras vidas después de la muerte, etc., son palabras para jugar con ellas.

Hay que ir a por los problemas: división, conflicto, ego, ‘yo’, sufrimiento, dolor, guerra, torturas, violaciones de las mujeres, la inmoralidad de la pobreza, de los bajos sueldos.

Pero todo eso, lo arregláis diciendo que eso es toda una ilusión, porque el cuerpo no existe ni tampoco el dolor ni el sufrimiento.

 

* Eso es algo extraordinario. Pero hay que saber que todos los seres humanos pasamos por lo mismo.

Y por eso, si tú te entiendes en realidad quién eres, entiendes el pensamiento, estás entendiendo a toda la humanidad.

 

* Señora, compréndalo. No se trata de un grupo; se trata de toda la humanidad.

Esa actitud, ¿no es como el nacionalismo -mi casa, mi país, mi calle, mis amigos y parientes-, divisivo, conflictivo, guerrero?