Torni Segarra

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* No hay escapatoria para el sufrimiento, el dolor. Es como vivir con vecino antipático, grosero, maleducado. Sólo tenemos que amarlo.

* Nadie se escapa de vivir en su infierno. Eso sí que es democracia.

¿Sabemos por qué? Porque lo perfecto no existe. Aunque con el desarrollo de nuestro pensamiento, inventamos toda clase de escapes de ese infierno.

Y el resultado es, un cambio del decorado del escenario. Pero nuestro infierno sigue estando en nosotros.

Hay algunos que quieren dominar, educar su mente. Pero la mente es ingobernable.

* Cuando uno se conoce verdaderamente. Es cuando conocemos al resto de la humanidad. Y entonces, vemos que a todos nos sucede lo mismo.

Puede cambiar el decorado, los actores. Pero la función, el drama, la comedia, es la misma para todos.

* Sólo los que tienen la voluntad, el deseo de compasión, de amor por toda la humanidad. Hacen posible que entre la mujer y el hombre. No haya ninguna diferencia en el trabajo doméstico, en cualquier actividad, en ningún ámbito.

* El amor lo incluye todo: la amistad, las relaciones, el sexo, el trabajo.

* El autocontrol es una cosa. Pero la represión es otra cosa. El autocontrol es inteligencia. Y la represión, ausencia de inteligencia.

* Cuando alguien quiere esconder el dolor detrás de la sonrisa, por algo será. Si es su necesidad. ¿Qué problema hay?

* Pero, en algún momento de distracción. Saldrá la máquina que somos.

* Ese es nuestro retro: que el pensamiento, el ‘yo’, no se apodere de nuestras vidas.

*  La seguridad no puede ser. Por eso, todo lo tenemos que cuestionar.

* “Si los pececitos se unen pueden devorar al pez grande…como pirañas…”.

Eso no es un hecho. La energía que transmite un pez grande si se acerca a los peces pequeños. Les genera pánico, huyen.

Además, la naturaleza quiere que sea así. Para que todo siga como siempre.