Torni Segarra

Seleccionar página

* Darse cuenta, ¿no es convertirse en eso que nos damos cuenta? Si nos damos cuenta de la realidad, ¿no somos esa realidad? Si nos damos cuenta cómo y por qué del calor abrasador o del frío paralizador, ¿no somos eso, no somos, convertimos en innatos?

Eso es lo mismo que, cuando decimos que el observador y lo observado son lo mismo.

 

* Es el miedo, y huir de él, lo que inicia la trama de la búsqueda desesperada de deshacerse de ese miedo. Pero, ¿en la huida hay solución? No. Sólo la comprensión, va más allá del miedo. Del dolor, etc.

 

* Pero esa información, por ser información, cuando llega a nosotros ya está muerta. Porque, es del pasado. Y eso mismo pasa con este escrito. Por eso, todo se ha de ver y comprender de primera mano; por primera vez. Como si cayera un rayo cerca de nosotros. Que nos conmueve y nos deja solos ante el trueno y el rayo, su luz, sus colores. Y todo lo que llega detrás.

 

* La palabra suficiente, es confusa. Pues, por ejemplo, uno cree que tiene suficiente con escribir comentarios, durante una hora. Cuando hay otros que necesitan más, o menos. Por eso, la libertad es amor. Es la enseñanza en acción, en el ahora.

 

* “El calibre de tu neurosis, el vacío existencial y la insatisfacción que sientes a diario es directamente proporcional a la cantidad de tiempo que has ignorado tu ser”.

Has ignorado la realidad de la vida. Que es, que se pueda enfermar, tanto psicológicamente, como físicamente.

 

* Entonces, hemos de hacer algo. Que sea, como una herramienta, para poder liberarse de la idea de darle sentido a una existencia carente de él.

 

* Cuándo nos damos cuenta que estamos presos, sin libertad, en una prisión. Si lo aceptamos plenamente, ahí está la libertad.

 

* “Reportaje sobre Juana de Castilla”.

Todas las historias del pasado y sus personajes, son igual. Es decir, como son ahora.

Lo que más me ha gustado, ha sido la música. Todo lo demás, es predecible; incluso todas las opiniones de los especialistas.

Finalmente, dicen que la muerte de su marido, y el dolor que sintió, la enloqueció. Pues estuvo llevando a su marido en el ataúd, allá donde iba; mientras pudo.

 

* Sólo te pregunto: ¿La libertad existe? No respondas rápidamente, ten todo el tiempo para investigarlo.