Torni Segarra

Seleccionar página

* “Nuestros Dioses, maestros e iluminados no son más que significados que alimentan la ilusión de ser carentes”.

–Interlocutor 1: ¿Y qué dices de la figura de Jesús?

–Interlocutor 2: Es tu Jesús. ¡No sé cómo lo significas! ¿Qué dices de la figura de Ana María?

–Interlocutor 1:  No me refiero a Jesús como figura o significado, aunque haya hecho la pregunta de esa forma. Jesús fue mucho más que un significado que le pueda dar yo.

–Interlocutor 2:  Entonces lo significas como mucho más que un significado.Principio del formulario

–Toni: Todo depende del valor que le damos, a lo que queremos creer. Hay muchos maestros, yoguis, etc., pero cada uno elige uno y le da el valor que le da.

 

* –Interlocutor 1: El conocimiento de Nietzsche tenía de sí mismo era tan penetrante que superaba al de otro ser viviente conocido y acaso por conocer. Sigmund Freud.

–Interlocutor 2: Fue. Tu. Opinión. Sigmund y tiene mucho valor. Pero. Gurdieff. Ouspensky. Krishnamurti. Gandi.  … Blavatsky. Entre otros. Sin contar. Con los. Gigantes. Del. Pensamiento. Antiguo. Definitivamente. Hubo. Muchos. Que. Lo superan. No estoy de acuerdo. Mi estimado. Maestro.

–Toni: Todos eran iguales a todos los seres humanos: no lo sabían todo, tenían miedo, buscaban la seguridad, eran vulnerables, sufrían, se deprimían, enfermaban y morían.

Es decir, querían, pero no podían. Lo mismo que pasa ahora.

 

* Mientras no nos dejemos morir por ayudar a los demás, es que seguimos teniendo operando el ego, el ‘yo’.

 

* «Una mente que se extiende por una nueva experiencia nunca puede volver a sus viejas dimensiones».
Eso no lo sabremos.

Pues, pueden llegar retos inesperados, insoportables, espeluznantes, y nos pueden descontrolar, perder lo papeles, hacernos como fieras.

 

* Aunque todos hacemos lo mismo.

Esta página parece estar llena de esnobs intelectuales, que hacen malabarismo con las palabras. Olvidándose, aislándose, de los problemas que están cerca y lejos: el hambre, la crueldad, la pobreza, el desorden, la injusticia, la corrupción, la ladronería, la violencia, la guerra.

Son como actores en un escenario para distraerse, exhibirse, llenarse de vanidad. Repito todos hacemos lo mismo. Aunque esta página se pasa veinte pueblos.