Torni Segarra

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* Cuando alguien muere, los que se alegran son los que ganan algo material.

O los que querían que desapareciera, por ser molesto.

Luego están los que pierden algo, que necesitaban para vivir; que querían algo imposible, que no se muriera.

 

* Cuando hay un vencedor en una discusión, donde uno entre dos, vence, se impone. Sin que el vencido haya entendido ni aceptado la verdad del vencedor. Éste no ha vencido, se ha impuesto.

Las palabras vencer y vencido, en el ámbito espiritual no sirven. ¿Estamos de acuerdo?

Si no lo están pueden intervenir y exponer sus criterios, opiniones.

 

* Todo eso está muy bien.

Pero, recuerda que cualquier adicción, nos genera división confusión, desorden, miserias.

 

* “Solo desde el vacío se quieta la mente. Para abrir la luz de la habitación debes saber que no hay habitación, no hay tortura y desesperación. Gracias por comentar… saludos”.

Eso que tú dices. Todo son palabras.
Es como si alguien dijera: ‘Yo no como, porque no existe la comida ni mi cuerpo ni mi hambre’.
O también, si vas en coche con alguien. Y te dice, ‘¿te molesta que ponga la música fuerte?
Y tú respondes, ‘no hay música, no hay coche, no existo ni tú tampoco’.

 

* ‘Pero cada quien lo toma a su manera’.

Qué bonito es.

Pero si tú no pagas el gasto de tu celular, de tu computadora. No podrás comunicarte conmigo, como lo hacemos ahora.

Llama la atención de algunos que me acaban de decir, cuando le digo: “¿La mente se puede aquietar por normas, ejercicios, no hacerle caso? No. Eso no puede ser. Es como si uno tiene miedo, a la oscuridad de una habitación. ¿Qué hará para que desaparezca el miedo, la desesperación, la tortura?

Solamente, ha de abrir la luz de la habitación, para que así se vea todo lo que hay allí”.

Y él responde: “Solo desde el vacío se aquieta la mente. Para abrir la luz de la habitación debes saber que no hay habitación, no hay tortura y desesperación. Gracias por comentar… saludos”.

Y yo le digo:

Eso que tú dices. Todo son palabras.
Es como si alguien dijera: ‘Yo no como, porque no existe la comida ni mi cuerpo ni mi hambre’.
O también, si vas en coche con alguien. Y te dice, ‘¿te molesta que ponga la música fuerte?
Y tú respondes, ‘no hay música, no hay coche, no existo ni tú tampoco’.