Torni Segarra

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* ¿Nos damos cuenta que todos somos neuróticos, mal del coco?

No se crean que se escapan. Pues no. Mientras tengamos ideas y teorías, que queremos imponer a los demás, al precio que sea. Ya estamos en la nómina de los perturbados, de los brotes psicóticos, de los comportamientos neuróticos.

Porque, de ahí viene la locura, de la indiferencia, de la crueldad, de la violencia, de la guerra.

 

* Los egoístas ricos y poderosos. ¿Podrán alguna vez tener compasión, amor por los menos afortunados?

¿Y los menos afortunados, podrán tener, compasión y amor, por los ricos y poderosos?

Parece imposible. Por eso, hay crueldad, violencia, guerra.

 

* Joe Biden, es un ser humano. Por tanto, igual a los otros. La diferencia está en que es menos racista, que los más racistas. Es menos ladrón que los que son más ladrones. Es mentiroso, pero lo es menos que los que son más falsos y mentirosos que él.

Está enloquecido, pero menos que los que están aún más locos que él.

Todos somos iguales, con algunas diferencias -color del pelo, de la piel, la altura, la talla-. Porque, el paradigma del poder, es ganar siempre -como si fueran equipos de fútbol que siempre quieren la victoria-.

 

* Yo no acepto órdenes. Las miro, las observo. Y si son negativas, las descarto radicalmente.

 

* “Son personas motivadas.” Pero por el miedo.

Entonces, hay que comprender el miedo. Él va a estar siempre ahí, pero no le hago caso, voy más allá de él. Poniendo toda la atención, el interés en lo que estoy haciendo. Si es así. El miedo no podrá ser.

 

* El problema está en querer cambiar lo que uno es, lo que somos. Y cómo no se puede, entonces hay una colisión entre lo que es y lo que me gustaría que fuera. Cuando lo vemos, ya no hay lucha, ni deseo de cambiar lo que soy.

De manera que, si no hay ni división ni conflicto, el orden está ahí, es decir el amor está operando.