Torni Segarra

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* Todo puede ser y nada puede ser. Esta mente no va a resolver los problemas de las descripciones correctas. Pues lo correcto no existe. Porque lo correcto genera lo incorrecto; y al revés. Y el infinito está ahí esperándonos para detenernos, porque nos fatigamos o nos enloquecemos.

 

* Di lo que quieras. No podemos saber cuál es el motivo de nuestra existencia. Digamos lo que digamos, eso no va a ser. Es lo mismo, igual cuando se quiere decir, qué es dios. Todo lo que digamos, eso no va a ser.

 

* “Veo que no hay nada de auténtico en lo que hago en relación con los demás y con los objetos, lo que hace que no sea auténtico algo, es que se ejerce debido a un fin, y no puede ser eso una relación auténtica. Entonces sigo el fin de algo que me complete, y no lo puedo codificar eso es impositivo y violento, ¿dígame si estamos sabidos de que mi pensamiento es ofendido si no es compatible con mi finalidad o la finalidad que me enseñaron?

¿Y qué pasa si no somos auténticos? ¿Quién es el auténtico? Porque, para saberlo tendrá que ser en relación con alguien que no lo es; o que sí que lo es.

Además, esa autenticidad como es un deseo desatado. Va a generar confusión, malas relaciones, desorden. Y entonces la compasión y el amor, no pueden operar.

 

* No me importa ser, según tú, un receptor desconectado de la deidad. Porque soy el mismo universo encarnado, como tú también lo eres.

 

* —Toni:  O sea, que te has convertido en un pedigüeño de comentarios y comentaristas. Supongo que ya lo sabes. Todos estamos en la misma cuerda. Pero, no hay que hacer un drama.

Pues, hay muchas cosas más de las que dependemos. La dependencia, es como la violencia, la falta de libertad, etc., cualquier otra cosa de la vida.

Que hay que gestionar, sin ponernos neuróticos -al menos lo menos posible-.

—Interlocutor: No pido comenten, ¿se lo he solicitado? ¿Se lo he pedido?

—Toni: A mí, no. Pero sí que los has hecho en alguna ocasión. Más arriba, has escrito: ‘Yo no tengo amigos con quien conversar, a veces tengo una conversación honesta conmigo mismo.’

Aunque no me importa comentar contigo, si se puede.

 

* Sabes que la palabra dios, deidad, está muy manoseada. La han usado para matar -las Cruzadas durante tres siglos-, robar, conquistar continentes -África, Asia, América, Australia-, etc.