Torni Segarra

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* El amor no va solo dirigido a las cosas y las personas que nos interesan.

El amor es a todo, a los asesinos, a los que comen carne, a los que no la comen, a lo más repugnante que pueda haber en la tierra.

Si no es así, el amor es un negocio en el que hay que ganar. Y entonces ese amor, es crueldad, generador de desorden.

 

* ¿Tú eres consciente de tu ego? Pues tu ego, es igual al de todos, al de toda la humanidad.

 

* La vida en todo su esplendor.

Donde la vida y la muerte están juntas, se tocan.

Como siempre, los más fuertes y los afortunados sobreviven.

El programa, la programación, es que gane el más fuerte.

Aunque dentro de ese desequilibrio, siempre hay sorpresas.

 

* Y si piensas, ya está ahí el ego, obstruyendo ese instante que no se puede prolongar.

Por lo que, vives en una guerra constante, total.

No pelees, hazte amigo, ama a ese ego que tanto te molesta.

 

* Pero tú eres lo mismo que toda la humanidad. Alguien que vive con el ego, el ‘yo’.

 

* “La Verdad del Buda no es la verdad que descubrimos ahora. La Verdad nunca es la misma, no tiene continuidad; es sólo en el momento y no se puede recordar. La Verdad se hace presente cuando la mente se encuentra completamente en silencio. La Verdad no es algo que se codicie, que se experimente, que se mantenga ni a lo cual se le rinda culto.

A la Verdad se la recuerda como algo relacionado con el tiempo, como algo del pasado, pero la Verdad no pertenece al pasado ni al futuro.

La Verdad sólo puede encontrarse en el presente, en ese estado en el que el tiempo no existe”.

De ahí, nace mi verdad, tu verdad, la verdad de ellos. Por lo que, deja de ser verdad. Porque esa afirmación, ya es temporal, del pasado.