Torni Segarra

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* Has dicho muchas palabras. Pero no has contestado a lo principal que te se requería: ‘¿Es el Martin Heidegger, colaborador de los nazis?
Eso que estáis hablando, de la manera que lo hacéis, también lo hacían los nazis.
O sea, que todos somos iguales. El observador, es lo observado’.

Me refiero a esa persona, que fue rector de la Universidad de Friburgo, tras la llegada de Adolf Hitler al poder entre 1933 y 1945, ya que, además de ser uno de los principales intelectuales del movimiento revolucionario conservador, fue miembro y seguidor del Partido Nazi. Existe controversia entre la concordancia de su filosofía con el nazismo.

 

* Acabo de leer tu escrito: “Siempre estás recogiendo piedras irregulares, guijarros y fósiles, como si ellos te dijeran que lo hagas porque te gustan, pero yo sé esto mejor: muy dentro de ti tiene que haber una conciencia del poder de la roca, de sus espíritus, de lo contrario no los recogerías y acariciarías como lo haces».

Y te comento: todo lo que existe, agua, aire, tierra y todo lo que existe está bañado con esa energía infinita. Que todo, todo lo abarca.

 

* «Todo lo que tu veas que tiene conflicto o que tiene que transformarse, está listo para ser amado».

Es preciso ser amado. Porque si no amamos a la ley de la naturaleza, que es nuestra programación, el amor no podrá ser.

 

* «Hay que amar el miedo que hay detrás, o sea mirarlo y comprenderlo».

Porque, si hay miedo el ‘yo’ está operando. Si el ‘yo’ prevalece, el amor no puede ser.

 

* ¿Desde cuando estás intentado no comer carne? Si no quieres, no contestes.

 

* Las proteínas se encuentra también en los frutos secos: avellanas, nueces, cacahuetes, castañas, almendras, bellotas. Y en aceitunas, maíz, aceite, pan y arroz integral.

 

* ¿Sobre qué quieres curiosear?

 

* JK decía: hemos de morir al pasado, a lo viejo y conocido, repetitivo.

La verdad no es mi verdad, ni tu verdad. No juzgues, ya que nunca sabrás los detalles, de los motivos por los que alguien hace algo.

Una cosa es cierta, el ego en JK y en toda persona siempre -salvo algunos momentos, instantes, tiempos- está ahí con nosotros. Dependiendo de la intensidad y la potencia de los retos que nos lleguen.