Torni Segarra

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* “Yo creo hoy no existe un ego colectivo, la sociedad de la trasparencia, llevo a la vigilancia individualizada moral uno sobre el otro”.

Si no hubiera un ego colectivo, ¿quieres decir que existe la liberación sólo para unos cuantos? ¿Tú estás liberado totalmente, siempre a todas horas, a cada minuto, sin cesar?

Pues, si no lo estás, todos los otros que son exactamente como tú, les sucede lo mismo.

 

* “El colectivo (masa), se mueve en relación al infiltrado que dirige el movimiento según lo veo”.

El infiltrado, que dirige el movimiento, él se cree que lo dirige. Pero eso, es la ilusión del ego. Eso es lo mismo que les pasa a los gurús, a los maestros, que se creen que sólo son los que saben.

Pero todo es una ilusión divisiva, fragmentada de la mente.

Yo no te enseño nada, eres tú el que ya lo sabe -pero aún no lo has visto-.

Si te digo mira la luna, yo sólo te informo. Porque tú ya sabes que ahí está la luna, pero no la ves porque estás distraído, trabajando sin cesar, haciendo lo que haces.

 

* “¿Por qué nos aterra lo desconocido?”.

Porque, lo nuevo nos parece que es la inseguridad. Y aunque lo sea, no pasa nada. Porque la vida es inseguridad.

La seguridad no existe por ninguna parte. Todo se puede romper, deshacer, cambiar, desaparecer, acabar.

 

* «¿Recuerdas quién eras antes de que el mundo te dijera quién debías ser?».

Es una ilusión, siempre somos lo mismo: estamos obligados a protegernos. Otra cosa es que esa protección, sea real, verdadera.

 

* «El ego es colectivo, solo puedo descubrir el mío a través del tuyo, y más se ve, cuando parecen lo contrario, es la dualidad lo que lo sustenta».

O de tu cuerpo, que quiere algo que no quieres darle.

 

* “Sobre la Envidia: Ser envidiosos significa ser violentos en el mayor de los niveles. Al mantener semejante actitud en el entorno, estaremos promoviendo continuamente la mediocridad. La envidia significa enfocarse constantemente en lo que me está pasando a mí, por mí, para mí y acerca de mí. Si tú eres envidioso de ciertas personas, no querrás verlos, oír hablar acerca de ellos o incluso no querrás estar cerca de aquellos que hablen acerca de ellos. Por momentos podemos incluso descubrir que nuestra envidia es tan fuerte que no nos será saludable tener demasiada asociación directa con la persona que envidiamos, debido a que tal vez no seamos capaces de controlar nuestra envidia. Envidia significa atacar la existencia de otra persona y, por ende, el liberarnos de la envidia implica hacer exactamente lo opuesto: apreciarlos. En este último caso (apreciación) honraremos la existencia de la otra persona hasta el punto de que desearemos emular su comportamiento y logros, mientras que en el otro caso (envidia) seremos antagonistas para con tales personas y desearemos erradicar no sólo sus logros (rebajándolos de alguna forma u otra, dentro y fuera de nosotros) sino su misma presencia».

Eres bastante inocente.

La pobreza existe porque hay riqueza, derroche, despilfarro, injusticias, ausencia de compasión de amor.

La envidia la tenemos todos. Por eso, es que no hemos de llevar una vida de escándalo: ser ricos, multimillonarios, tener casas, toda clase de cosas, etc.

Porque la envidia, de la mayoría de las personas que viven en la precariedad, puede pasar al odio.

O sea que, hay de aquel que es causa de escándalo, porque puede morir en la hoguera de los que les provoca celos, envidia, robar, recibir malos tratos, injusticia, hambre y toda clase de miserias.

Todo está relacionado con todo. Sin los ricos, los que les sobra de todo, los que destruyen de todo, no habría pobreza. En vez de vivir en el desorden, generarían orden. Que es compasión y amor por toda la humanidad.