Torni Segarra

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* «Yo si llevaría una vida de ricos…
Pero no hay lugar en este momento para eso».

¿En este momento, o en ningún momento?

–Interlocutor: ¿¿¿Hay otro momento posible???

–Toni: Eso depende de cada uno de nosotros. Hay muchos ricos, millonarios, propietarios, que aparentemente no tienen problemas.

 

* –Interlocutor: ¿Y nuestros padres de que dependen?

Auto indagar es ir a la causa de todas las causas.

Todo lo aparente es dependiente.

–Toni: Nuestros padres dependen de lo mismo que nosotros: de la suerte.

–Interlocutor: ¿La suerte es auto existente individual e independiente?

¿Cuál es la causa de todas las causas sin embargo es sin causa?

Estoy llevándote a ese punto”.

–Toni: La suerte, ¿se la puede provocar, llamar, reprimir, rechazar? O ella es, como la lluvia, los frutos, los nacimientos. Que llegan sin que nadie los traiga. O sea, la suerte ha de venir, sin la intervención de nadie.

 

* El amor, es lo que da sentido a la vida. El problema llega cuando el amor se va, desaparece.

 

* Pero el amor, siempre puede volver.

 

* Y vuelve a desaparecer. Porque, el amor está vivo, siempre cambiando. Libre e inmanejable.

 

* “Este nuevo día y hora, el Ángel del pacto, Dios en forma humana y el Espíritu del Dios Altísimo, irá contigo y trabajará contigo durante toda tu vida. Él te enseñará, entrenará y nutrirá todo el camino, pasarás de lo natural a lo sobrenatural y de lo mínimo a lo máximo. Continuamente caerás en los brazos misericordiosos y compasivos de Dios si debes caer, tu vida será transformada y serás llamado a lo más alto y lo mejor por el poder del Dios todo suficiente en el nombre de Jesús. No a todo tipo de limitaciones en tu vida. Oro para que su elevación sea rápida por la Gracia especial de Dios. Amén. Buenos días. Qué tengas un lindo día. Feliz fin de semana”.

Bonitas palabras.

El escrito, debería de haber empezado por: Si tienes suerte, ‘Este nuevo día y hora, el Ángel del pacto, Dios en forma humana y el Espíritu del Dios Altísimo, irá contigo y trabajará contigo durante toda tu vida’.

Porque sin la suerte, no se puede hacer nada realmente interesante, importante.

¿Hablar de lo que sucederá a alguien, en el futuro, no es una incongruencia? Sólo sabemos que vamos a morir. De todo lo demás no sabemos nada.

Es el problema que tienen los creyentes, es que creen en dios humanoide -inventado por los hombres-. Por eso, le pedimos, lo alabamos, somos supersticiosos, paganos, idólatras.

Pues, dios o lo que sea, el universo, lo total, la totalidad, no se puede saber lo que es. Porque está más allá de nuestras capacidades mentales.

Las personas, todo lo que inventemos, va a ser propio de nuestra hechura. Por eso decimos, dios padre, el rey del universo, todopoderoso. Y por eso, le pedimos, le rogamos, le aclamamos, que sea misericordioso, que nos lleve al cielo, al paraíso.

Pero lo absurdo está, en que, a un dios todopoderoso, que todo lo sabe. No hace falta pedirle nada. Pues él lo controla, y está al tanto de nuestras necesidades. No hace falta rezarle, hacerle sacrificios, adorarlo, idolatrarlo.

Y todo eso quiere decir, que no saben qué es dios, qué es el universo, qué es el infinito. Ni saben qué es el mal ni el bien.