Torni Segarra

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* Si quiero viajar, ir a otros países, mientras no se satisfaga pueden llegar los sueños sobre los viajes.

 

*¿Para qué quieres usar la ironía? ¿Si sabes que puedes hacer daño -o lo quieres hacer-?

 

* El ‘yo’ es una ilusión. ¿Eso es una opinión o un hecho?

Una cosa es lo que decimos, lo que queremos, y otra la realidad. El ‘yo’ que desencadena, que provoca la guerra, es una realidad o ¿no?

 

* El ego es nuestra programación. El equipo es, el cuerpo y su programación.

 

* El cerebro nada más sirve para salvaguardar el cuerpo. Todo lo que hacemos va en esa dirección.

Ya sea por el nacionalismo, la religión, los revolucionarios, los más guerreros, los pacifistas, todos queremos salvaguardar nuestra vida; es decir el cuerpo, que es la vida.

Asumir nuestro sitio social, en el trabajo, es de lo más difícil. Porque somos vanidosos, petulantes, autoritarios, exigiendo nuestros derechos, creyendo que sólo los tenemos nosotros. Y eso es una proclamación de guerra, que el ‘yo’ gustoso la promueve, la prepara, la activa.

Luego llegan los lloros, las desgracias, los desgarros. Pero ya está todo hecho. Hasta la próxima acción, disputa, conflicto, guerra.

 

* Lo complicas mucho. Nosotros estamos aquí porque nuestros padres lo hicieron posible. De nosotros depende que lo comprendamos. Para que, no seamos rabiosos, crueles, ignorantes. Así que, cada uno tiene que investigar, de qué manera generará los menos problemas posibles.

 

* Lo que podemos hacer es descartarlo todo. Y quedarnos en la nada.

 

* “Hola Toni. ¿Por casualidad no estarás por aquí ahora mismo? Hace una media hora te he enviado un email por error a través del formulario de tu web. Las prisas son muy malas. ¡¡Te agradecería un montón si me lo pudieras reenviar a … ¡¡Gracias!!”.

Es jodido.

Hace un año, más o menos, entró una persona en mi cuenta, haciéndose pasar por un técnico de Google. Que iba arreglarme unas anomalías.

Empezó haciendo preguntas. Dijo que, en media hora ya estaría arreglado. Al cabo de unos momentos, me dijo que le tenía que pagar dinero. Le dije que no tenía tarjeta de banco. Y dijo -ya que era la tarde- que fuese al día siguiente a realizar el ingreso.

Hablé con el informático. Y me dijo que era un hacker. Que solo quería dinero.

Como resultado. Tuve que perder dos libros inéditos, que los tenía que editar. Pues el informático decía que, si no eliminaba todo lo que había archivado, volvería a entrar.

Voy a intentar ver si puedo hacer algo más.

Hablaré con el informático para ver si él sabe dónde puede estar tu escrito.