Torni Segarra

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* “Ya sabes, es así de simple: nadie vive aquí. Nadie tiene una vida. Es tan… ay… tan delicioso. Nunca naciste y nunca morirás. Nunca has vivido.”

¿Cómo te atreves a decir eso, si estás llorando? Tú dices: Nunca has vivido. Y otro dice: Tú nunca morirás.

Y lloramos, porque no nos aclaramos. Nunca sabremos la realidad.

 

* Es más fácil, lo que tú eres, todos los otros, toda la humanidad, también lo es.

Tienen los mismos problemas, deseos, miedos; no saben, lo qué es el infinito.

 

* No te das cuenta que los advaitas, sólo saben discutir, alucinar.

Si paran, como no son libres -dependen de las palabras, del advaita-, les llegan todas las miserias.

 

* La pregunta es: ¿Qué había antes del Big Bang?

¿Y antes de eso, que había antes del Big Bang, qué era, es?

Y así, hasta el infinito.

 

* El problema de la vida está, en que tú dices que ese relato es ridículo y otro dice que es maravilloso.

Y por esas opiniones, juicios, es por donde prende el fuego de la agresividad, de la violencia, la guerra, la crueldad destructiva, miserable.

 

* Me interesa todo lo que es la vida.

Porque, todas las personas somos iguales: hemos de relacionarnos, oír, leer, observar -si uno quiere- a toda la humanidad.

 

* Intentar explicar el misterio de la aparición del universo, e intentar explicar a dios, es imposible.

 

* Entender la vida, es fácil: nada más hay que conocernos cómo funcionamos, cómo opera el ‘yo’, el pensamiento, la mente.

 

* La creencia, es como una medicina. Que parece que nos cura de la enfermedad, de la inseguridad, del miedo.

Pero, como esa enfermedad no tiene cura, la medicina no sirve para nada.

Por eso, es uno el que tiene que ver, qué hay de falso y de verdadero.