Torni Segarra

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* Cuando empecé a creer en mí -conocerme que soy quiero, pero no puedo-, es cuando llegó el amor, la libertad.

 

* Tener una actitud de agradecimiento a la vida, es estar en paz.

Esa paz, no tiene que ser una mera palabra. Ya que, hemos de vivir de manera que esa paz esté en nosotros, no desaparezca.

Hemos de ser conscientes, de que todo podría venir aún más a peor.

 

* Has caído en la trampa del tiempo, de la calidad.

En el amor pasa lo mismo: no hace falta tener un amor super alto. Cuando hay amor, ya está -le sobran los calificativos-.

 

* “No conseguirás conmover otros corazones si del corazón nada te sale”.

Siempre puede haber farsantes que aplaudan a otro farsante.

En realidad, no somos todos también farsantes. Es decir, deshonestos, egoístas, petulantes, vanidosos.

 

* –Interlocutor: No sé cuál será la razón del porqué los seres / humanos somos poseedores de una racionalidad. Lo que si se, es que te puedes pasar meses, e incluso años, enseñándole a un mono como se escribe «hola» Una vez que ha logrado escribirlo, si es que lo consigue, solo le moverá su instinto de supervivencia a hacerlo con la finalidad de conseguir su premio, una banana.

Que no te engañen con la patraña del evolucionismo.

 

–Toni: Si lo investigamos muy profundamente, veremos que básicamente somos iguales: impera el instinto de supervivencia.

 

–Interlocutor: En la parte que nos corresponde con respecto a nuestro lado animal, desde luego que sí. Pero también tenemos la parte racional que nos hace pensar si merece la pena estar sujeto a un deseo, el cual puede ser sinónimo falta de libertad.

Existe una fábula en la que un lobo le habla a un perro sobre la vida cómoda que lleva; y este, el perro, le habla al lobo de la libertad que posee…

 

–Toni: ¿Esas quejas, no son superficiales?

A cada uno le toca una situación.

Y uno ha de jugar, vivir con eso.

Cuando antes lo comprendamos, menos problemas tendremos.