Torni Segarra

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* “Si, no olvidemos que nombrar lo que no conocemos no equivale a explicarlo. Por ejemplo, le podemos poner nombre a la existencia de un ser antes de nacer, llamémosle pantacara, ¿ok? Bien, el pantacara es el estado potencial de la existencia del individuo que aún no nace ….

¿Acaso expliqué algo? ¿Acaso ponerle un nombre lo convierte en real? Tal vez al tener nombre puede resultar real para el consciente, pero en verdad eso sigue sin suceder”.

 

¿Y qué problema hay en ello? Ya que lo real, lo verdadero, se impone a la ilusión.

 

* El universo, no habla porque todo está en orden.

 

* –Toni: Cuando hay atención total, cuando hay amor, no opera la división.

–Interlocutor: Eso ‘suena’ muy bien … ¡¡pero no hay amor cuando uno se cae … en el mundo práctico cuando uno se resbala con una cáscara de plátano!!

–Toni: Eso ya lo sabemos.

Pero el hecho es que cuando no hay división, ahí está el amor, compasión.

Aunque sea un segundo, unos minutos, etc.

–Interlocutor: Sin división psicológica… Sí.

Sin embargo, saber esto no termina.

–Toni: Sí, eso ya se ha dicho. Mientras haya división, el ‘yo’ seguirá operando.

La pregunta es: ¿Puede el «yo» desaparecer para siempre?

–Interlocutor: «Para siempre» puede ser simplemente una idea. espejismo. Pensamiento limitado en el tiempo operando.

 –Toni: ¿Puede el «yo» desaparecer para siempre?

¿Sí o no?

–Interlocutor: «Para siempre» no puede ser conocido. En términos del «yo» es una fantasía … tiene solo la realidad limitada del pensamiento. … como cualquier «espejismo» «ilusión» de «sueño».

–Toni: ¿Tú te puedes liberar, descartar el ‘yo’? ¿Cuánto tiempo, unos minutos, horas, días?

–Interlocutor: ¿Por qué hablar de medir?

–Toni: ¿Y, por qué no?

–Interlocutor: Quédate con eso.

–Toni: De acuerdo.

 

* Si quieres, exponlo de manera para que todos lo entendamos claramente.

 

* Juzgar tiene el peligro, porque los otros no están de acuerdo con el juicio -mal o bien-.

 

* Los animales no son nada. Pues no conscientes de que existen.

Actúan como si hubieran tomado una droga potente, muy poderosa. Que los deja en la nada.

 

* «Camina como si estuvieras besando la tierra con tus pies».

No son los pies los que han de besar la tierra -eso es absurdo-.

Es todo nuestro ser, el que ha de no maltratar nada.

 

* Mientras no comprendamos que el observador y lo observado son lo mismo -yo soy tú; y tú eres yo-. Seguiremos como siempre: divididos, enfrentados, en conflicto; dispuestos a destrozarnos.