Torni Segarra

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*Los que hemos nacido, no pedimos nacer.

Uno ha perdonado, soltado, dejado ser a los que rodean y tal vez quiere algo. Como te sucede a ti, a toda la humanidad.

 

* ¿Y qué es Soy? ¿Es algo extraordinario, una nueva divinidad?

¿Todo fruto de la mente, del ‘yo’?

 

* La gratitud no se anuncia. Se vive siendo compasivo.

 

* ¿Quién es el hacedor? ¿Quién es soy?

 

* ‘El hacedor, es el absoluto, quien soy, el observador’.

Pero el Soy, observador, y el hacedor, tiene problemas, sufrimientos, dolores.

 

* “La meditación no nos lleva al estado animal”.

Una persona que actúa de la siguiente manera, donde no hay mal ni bien, nada que lograr. Sólo lo que es preciso, para seguir estando vivos. ¿No actúa cómo un animal, en el sentido de unidireccional sin salirse?

Y en realidad, todos estamos programados, para hacer lo que hacemos: Vivir haciendo que nuestra vida, sea lo más larga posible.

Y cómo todos hacemos lo mismo, es cuando se desencadena la lucha, el conflicto, la violencia, la guerra.

Es decir, actuamos como los animales, que siempre están también guerra para aparearse, comer, defender el territorio, etc.-.

 

* Las personas -que forman el absoluto, lo total, el universo-, todas sufrimos.

Pues el sufrir, está implícitamente unido, al vivir.

 

* ‘Para la nueva doctrina, todo lo que sucede está constantemente cambiando, siguiendo un ciclo que se repite. En ese ciclo, cada ser persigue realizar su dharma, aquello para lo que está hecho. El dharma del agua es fluir; el del fuego, quemar; el del pez es nadar; el del ave, volar. El dharma del ser humano consiste en alcanzar la salvación y unirse a la divinidad’.

El dharma -trabajo- de las personas, es sobrevivir lo más posible, sin sentir sufrimiento, dolor. Sin darse cuenta que todo eso, no lo va a conseguir.