Torni Segarra

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* “¡Reconocer!
Reconoce el hecho de que eres diferente.
Reconoce que eres un pensador y un sensor profundo.
Reconozca el hecho de que está sintonizado en una frecuencia diferente.
Reconoce el hecho de que sientes cosas que los demás no sienten.
Reconozca el hecho de que quiere hablar sobre ángeles, energía, milagros y espiritualidad”.

¿No saben que la realidad de la vida en la tierra, es vulgar para todos? Todos queremos vivir, buscamos seguridad, perseguimos el placer, necesitamos dinero, una pareja, sexo. No queremos sufrir, no queremos enfermar, molestias, no queremos el paso de los años, la vejez.

Pero eso, es nuestra vida. Donde por mucho que inventemos, el destino va a estar ahí: el dolor, con algunos momentos de alivio, la lucha, la muerte.

 

* Siempre he visto los grafitis, como una falta de respeto a los demás. He visto la evolución de las salvajadas invasiones, pintando lugares que no eran de ellos.

No comprendo cómo tienen tan poca conciencia social, moral. Creo que quienes mandan, por miedo a hacerse impopulares, miraban hacia otro lado.

 

* Somos criaturas, que somos marionetas de lo que está fuera de nuestras manos: el destino que quiere el universo para nosotros.

 

* Los retos todos son iguales, hemos de responder a ellos de manera adecuada: ni huyendo ni teniendo miedo.

Sólo hemos de amarlos. Y el amor, hará el resto: generar orden, inteligencia.

 

* ¿Quién cree en la teoría de la reencarnación?

Los hinduistas no quieren reencarnar nunca más. Solo quieren quedarse en la nada.

 

* “En la escuela no me hablaron de la luna y sus fases, de la tierra y sus ciclos, no me hablaron de la muerte como nacimiento, …”.

Uno ha de ser el alumno y el maestro. Pues todo se ha de descubrir de primera mano.

 

* Aquí hay un problema. Que tanto si decimos que hay reencarnación, como si no lo hay. No sabemos nada.

 

* La filosofía, tiene un problema: que no lo abarca todo.

Sólo algunos se desprenden de sus dependencias, ya sean materiales, como las psicológicas.

Pero, falta la definitiva: el cuerpo, que es de nuestra propiedad. Aunque tenemos la libertad de querer hacer lo que creemos más conveniente.