Torni Segarra

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* Las costumbres se hacen ‘leyes’. Y cuesta mucho deshacerse de las costumbres. Tal vez, cuando uno se ve lo ridículo, lo fuera de lugar que está -que hace sentirse mal-, hay una oportunidad de cambiar.

* ¿Tú cómo lo sabes? No nos olvidemos, que el observador es lo observado.

* Y, ¿qué podemos hacer?

* Ya sabemos que, estamos separados, del otro. Pero, no es siempre: hay momentos en que el observador es lo observado. La pregunta: ¿Puede un ser humano, estar siempre en modo el observador es lo observado?

* Pretendo no ser racista desde ningún ámbito. Libros, digamos todos ‘sagrados’, todos son iguales, pretenden poner en palabras escritas lo que no se puede poner: la realidad de instante a instante. Por eso, los libros son una copia falsa de la realidad.

* Salir de la corriente de la mundanalidad -violencia, guerra, crueldad-, ¿es posible o entramos en otra corriente, aislarnos, viviendo en un lugar donde no nos molesten? Pues, eso generaría conflicto, violencia, guerra.

* Nos sentimos orgullosos de decir, que todos somos iguales. Y por eso, que todos somos iguales, todos somos también asesinos. Lo que falta son las circunstancias, que nos hagan asesinar. Y eso, es lo que sucede en la guerra. Los contendientes, ya no pueden más contener el odio. Y es cuando empuñan las armas, se lanzan bombas a las ciudades. Y como los dos bandos si pueden, participan con sus carnicerías. Es una situación dramática, porque ellos saben que no pueden salir de la guerra. Porque, entre otras cosas los podrían matar o encerrar en prisión, torturarlos, humillarlos, etc.

* Creo que, si nos atenemos, a que el observador es lo observado. No podemos serlo siempre. Pues, para serlo siempre, todos también deberían serlo. Pues, la mente global, de la que formamos parte, nos impone como es, como funciona. Por lo que, estamos atrapados por esa mente global.

* Gracias, por la publicación, Manjula.

‘El verdadero amor es reconocerse en el otro …’.

Pues, ya sabemos que el otro es un competidor por la vida, como lo somos nosotros. Porque, ha de subsistir.  Y para subsistir, hay que competir. Matar para alimentarse, como hacen todos los animales -incluido los animales humanos-.

Por tanto, el verdadero amor es ver todo eso, que es la realidad y no ponernos neuróticos. Queriendo cambiarlo o huyendo. Porque, de esa manera se generan los mismos problemas; que queremos solucionar. Pues la realidad, es como es y no se puede cambiar.

* Estamos de acuerdo. Gracias. Pero esa receta que has descrito. También es, primero para ti. Y después para todos, para toda la humanidad. 

* Cuando dices:”’Cuando tocamos un hierro, que está muy caliente y quema, el mismo hecho de tocarlo y apartar la mano, es lo mismo.’ Puede crear confusión, ya que a la humanidad nos sucede que nos hemos quemado ya varias y repetidas veces. Y todavía cree que puede elegir”.

Pero el hecho, es que cuando tocamos el hierro caliente, el tocarlo y apartar la mano, es lo mismo. Si no, nos quemaríamos la mano. Porque, esa respuesta, obedece a nuestra programación, que nos dice que ese calor que quema, nos puede hacer mucho daño. Porque nuestra programación nos exige sobrevivir, salvaguardar el cuerpo.