Torni Segarra

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* Estar en contra de algo. No va a solucionar los problemas. Si no que es el comienzo de una disputa, un conflicto, una guerra. Hemos de ver todo el vasto panorama de la realidad. Y ver y comprender cómo es esa realidad. Sólo una parte no es la culpable.

* ¿Las oraciones funcionan? ¿Tan supersticiosos sois? Eso demuestra poca inteligencia, ¿no? Luego, habláis del demonio, etc. ¡Qué infantiles!

* El marxismo, el comunismo, no existen.

 Porque las condiciones, para que aparezcan y triunfen, no se dan.

La sociedad, el mundo, cuando se industrializó, es cuando empezó a funcionar el comunismo, el marxismo.

Si hay pobreza, injusticia, racismo, opresión, el marxismo va, llega con todo eso.

* Por favor.

¿Cómo se pretende juzgar a alguien por saludos o despedidas afectuosas? Hacer la guerra tiene eso: Que todo lo malo se lo achaca, al contrario. Sin darte cuenta que tú eres igual que él.

Pero la guerra nos hace estúpidos. Fanáticos enloquecidos, rabiosos, por querer ganar. Cueste lo que cueste. En vidas, en destrucción, en miserias.

* Señor. ¿Pero todos no padecemos una disonancia cognitiva? Cuando juzgamos severamente, incuestionablemente. No somos disonantes cognitivos.

No juzguemos. Seamos compasivos, con amor. Y veremos como todo cambia.

¿Sabe por qué? Porque ya no es un guerrero, que hace la guerra. Como si fuera de excursión para divertirse.

* ¿Cómo puede un corrupto decir que él va a solucionar los problemas de los corruptos?

Es como si un ciego, quisiera guiar a otro ciego.

* ¿Podemos tener un alma gemela?

En realidad, todos somos almas gemelas. Porque todos somos iguales psicológicamente.

El problema está cuando nos dividimos de los demás. Cuando inventamos el ‘yo’, el ‘tú’, el ‘nosotros’, el ‘ellos’. Todos enfrentados, en conflicto. Sin compasión ni amor.

* ¿Por qué tienes miedo de enfrentarte con la realidad?

La vida es como es. No se puede decir: esto lo quiero porque me gusta; esto no lo quiero porque no me gusta.

No. Todo lo que es, lo que existe, tiene su belleza. Pero también tiene su miseria humana. Los animales no cuestionan son directos. Nosotros no. Somos conscientes que vivimos, de lo que nos sucede. Y estamos obligados a responder.

* Todos tenemos límites. Porque estamos programados. Tenemos miedo de lo que dirán de nosotros. Miedo de ser disonante. Porque nos marginan, nos quedamos solos.

Pero si vemos toda la inmensa e infinita trama de la vida. El miedo no arraigará. Es como cuando me doy cuenta que estoy inatento, vuelvo a estar atento. O sea, cuando me doy cuenta de que el miedo está en mí, es cuando desaparece.

* “Hay ceguera en tus ojos, si no reconoces la verdad de donde viene la violencia y el odio. Como todos los demás que odian, culpas al otro”.

Entonces. Todos estamos cogidos de las manos. ¿Por qué ese odio al que crees que es tu enemigo? Que incluso quieres destruirlo, matarlo. Aunque haga falta hacer una cruel y sanguinaria guerra.

* ¿Eso no es una invasión de la propiedad? A un supermercado se va a comprar. No a poner rosas, flores, donde hay carne. Para llamar la atención de lo negativo de comer carne. ¿Eso no es antihigiénico?

* Hay que ver para creer. El cuerpo es único, sagrado. Y hay algunos que lo usan como si hubiera cuerpos de recambio.

* “En una consciencia vacía el yo no te puede manipular. El yo nos manipula, porque no estamos 100% a lo que decimos y hacemos, pero esa misma atención total hay que tenerla sin condenar ni justificar o en una mente neutra. Hay dos conciencias, la vacía y la llena de conocimientos y tiempo. En esta última el caos y las múltiples divisiones están en potencia o lo que es lo mismo puede inundarnos la ignorancia a todo dar si no despertamos a esa ignorancia. Y ese despertar solo está en la sabiduría implícita o innata en el hombre-mujer”.

Bien. “Está en la sabiduría implícita o innata en el hombre-mujer”.

Pero, ¿por qué esa sabiduría desaparece y vuelve aparecer caprichosamente?

* “La verdadera sabiduría no es caprichosa, porque es el silencio atemporal el que comunica. O, lo que es lo mismo: es el discernimiento atemporal el comunicador. Ser nadie es ser el Todo (uno) y ese uno es la luz que comunica de instante en instante. Sed vuestra propia luz, sed vuestro propio Maestro, para no depender de nadie. Y, porque en ti está el principio y el fin”.

Bien. Pero ese ‘silencio atemporal’. Ese ‘ser el Todo (uno) y ese uno es la luz que comunica de instante en instante’. ¿Por qué viene y se va recurrentemente? ¿O es que no hay explicación? Pues la vida es misteriosa. Y todo no se puede explicar. Es decir, la vida es como es. Inescrutable, ingobernable.