Torni Segarra

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Chat con Lucia

27 JUL 2020 22:14

–Gracias, por ofrecer la posibilidad de que seamos amigos.

28 JUL 2020 07:09

–Estoy bien. Y tú.

28 JUL 2020 12:45

–¿No quieres contar nada? Un problema, una mala situación. Los celos, la envidia de tus compañeros, de los demás. Odio. Racismo hacia ti.

–Venga. Escribe. Cuenta el daño que otros te hacen.

–Si. Y usted.

–El amor es lo más importante. ¿Puede el amor llegar espontáneamente?

Estoy bien. ¿Y tú?

–Imposible. No tengo. ¿Por qué no aquí?

–¿Explica claramente lo que quieres? No tengas vergüenza ni tengas miedo.

–¿Dónde vives?

–Dónde. Ciudad, país, etc.

–¿Cuál es tu trabajo? Creo que eres una animadora sexual.

–Es muy difícil. Más aún si eres moderna. Y quieres amor libre. Sin jaulas. Ilimitado. Sin posesiones, ni dependencias.

–Si. Como todas las mujeres, personas.

–Somos iguales. Es lo mejor. Si no llega el machismo, la dictadura machista. Crueldad, violencia, racismo, muertes.

Las mujeres son tan importantes como los hombres. Tanto hombres como mujeres son hermosos, atractivos. Necesario para sobrevivir a la naturaleza. Para que haya nacimientos, se renuevan las generaciones.

–¿No haces lo mismo con los hombres?

–¿Para qué sirve el HangOut Chat? Lo tengo desactivado. ¿Por qué no quieres seguir usando Messenger? ¿Qué diferencia hay? ¿Quieres que hablemos por correo electrónico?

–Si. ¿No quieres correo electrónico?

–Si. Vivo con mi madre.

–Estás corriendo mucho.

–Escribe lo que quieras. Voy a trabajar, escribo en Facebook, etc. Hablaremos más tarde.

28 JUL 2020 21:37

–¿Qué has hecho? ¿Qué haces además de conquistar hombres?

–¿Qué has hecho? ¿Qué haces además de conquistar hombres?

Te envío estos textos, por si te interesan.

–Escrito enviado a Omella, Cardenal de Barcelona.

Esos líos mundanos que tienes. Con la política. Con tu obediencia ciega a tu jefe supremo. Os describe realmente quiénes sois. Sois idólatras, paganos, supersticiosos. Os habéis gastado millones y millones con una Torre de Babel -vosotros decís catedral-. Y seguís gastando sin parar después de cien años. Para exhibirla, hacer propaganda, impresionar a las personas mundanas como tú y tus desgraciados seguidores.

Si vinera Jesús, os sacaría a todos -a toda la mafia que sois-. Llevaría allí a los pobres, a los que no tienen nada. ¿No te das cuenta que vives en pecado mortal muy grave, ser rico y ser indiferente, insensible al dolor de los que no tienen nada, viven en la miseria?

Sé que te reirás de todo esto que te digo. Y dirás: ‘Qué persona más inocente. Se cree todo lo que decimos. Cree que lo vamos a poder hacer. Pero no tenemos el amor necesario para poder vivir como Jesús quería’.

–La próxima generación aún será más adicta a los ordenadores y los móviles -celulares-. Ya que cada vez hay menos analfabetos. Pues todas las máquinas son inventadas, para acelerar las ganancias personales, económicas. Y eso, no tiene fin.

–Te quejas: «Vivo en un lugar donde pagas un precio para decir y expresar lo que piensas».

¡Vaya! ‘De ese color tengo un traje’. Esto, es una obviedad por todas partes. El establishment funciona así. Dicho de otro modo: ‘El pez grande se come al pequeño’. Cuando tú te comes el pescado pequeño. No pasa nada ¿verdad? Pero, cuando tú tienes que asumir el papel de pescado pequeño. Te quejas, bramas, gritas. No lo aceptas. ¿Es esto la democracia -donde todos somos iguales-?

–Creo que te has pasado sobre la mascarilla. ¿Por qué, la han de llevar las personas? Porque, quien está contaminado. Puede infectar de diferentes maneras: si se tose o estornuda o hablan cerca de nosotros nos puede infectar. Y quien no está infectado, la mascarilla hace de barrera. Para que dificulte que el aliento del enfermo, los estornudos, etc., las gotitas de saliva, entren en el cuerpo. 

No ves la lógica de que la química, la materia, tiene su poder. Tanto destructivo, como dador de vida.

–“Cervantes estuvo en la guerra, y su libro es un canto humanista y pacifista”.

Pero, él fue a la guerra. Hizo la guerra.

No es tan fácil ser pacifista. Descartar la guerra. Hemos de ser afortunados. Así y todo. Todos los seres vivientes hacemos la guerra. Para poder sobrevivir. Aunque cada uno, lo hace en un plano, una intensidad diferente.

¿Qué es la guerra? No es el deseo de sobrevivir, de comer. De hacer lo que estamos obligados a hacer: reproducirnos, defender eso mismo que necesitamos para sobrevivir.

–Para ser independiente, libre. Uno ha de serlo. Otra cosa es serlo políticamente, territorialmente. Pues, parece imposible. Porque, las fronteras nos dividen. Ya que hay que defenderlas. Y la defensa y el ataque, generan conflictos, desorden, violencia, guerra.     

–“La vida sucede al margen de las opiniones que insistimos en dar”. 

Pero, nosotros opinamos, discutimos, queremos cambiar la sociedad, el mundo. ¿Sabes por qué? Porque, estamos confusos. No somos felices. Vamos buscando el placer. Sin darnos cuenta, que, solamente mirando la realidad, de lo que es la vida. Sin huir de ella, ni querer cambiarla, todos los problemas llegan a su fin.

Es porque no comprendemos el deseo, que es tiempo para llegar a ser, conseguir. Que es mirar el pasado. Que se quiere repetir. Porque me encuentro seguro, feliz, con el placer de conseguirlo.

–“La poesía es el secreto inagotable de lo real”.

La poesía es una alucinación, un sueño despierto. Donde cada cual puede decir lo que le da la gana: ‘Los árboles se habían retraído y aquietado para pasar la noche’. ‘Te amaré eternamente’. Cuando todo eso no puede ser. ¿Eso es la realidad?

–‘No puedo estar bien si no están bien los otros’. 

¿Esto es un deseo o es una realidad? Pues, si sólo estamos bien. Los demás no nos dejarán vivir.

–Todo está muy embarullado. Se dice toda clase de cosas irreales o no. Nosotros todo no lo podemos saber. Por lo que, siendo como son vulnerables e incompetentes como nosotros, son las autoridades las que tienen el poder ejecutivo. Los que saben, asesoradas por médicos, epidemiólogos, psicólogos, socioeconómicos, científicos, etc., los que han de dirigir las directrices para que esa mortandad, cese lo antes posible,

Las personas que dicen que todo es un invento. Que el confinamiento en el hogar, no es preciso ni necesario, ni adecuado, para que las personas no se reúnan y se contagien el virus unos a otros. Ellos no lo saben. Y por supuesto tal vez, las autoridades tampoco saben a ciencia cierta lo que hay qué hacer.

Lo que está claro, es que la pandemia mata y ha matado a muchas personas, a miles y miles de víctimas. Lo que está claro es que, los hospitales se colapsaron en Europa, América, etc. Y que, debido a la intervención sanitaria, está la pandemia en Europa controlada. Y con la tendencia a la baja.

Los fanáticos, con sus palabras fáciles. Hablan de que todo es un invento. Esa opinión, puede que sea para ellos verdadera. Pero, es una idea descabellada, fuera de lugar.


–Hemos de ver, comprender, desde la infancia, que los deseos pueden ser infinitos. Es decir, los deseos son como el hoyo que queremos cavar todo lo profundo que se pueda. No hay deseos buenos y malos. Todo deseo es generador de desorden, confusión, división interna. División con lo que está ocurriendo.    

–‘Lo que te da miedo tiene poder sobre ti’.

Ahora falta comprender el miedo. Que es el resultado del tiempo psicológico, como pasado, presente, futuro. O sea, del ‘yo’.

–La libertad, es comprender que no hay libertad. Pues, así soy libre,

–‘El hecho de que las personas en las naciones ricas estén muriendo tanto como en las naciones más pobres es una señal de que también hay (algún tipo de) pobreza en las primeras, y que los pobres comen alimentos GM y GLIFOSATO, que están destruyendo nuestros sistemas inmunológicos por igual.’

–“El egoísmo con fronteras cuesta vidas: no las salva”. 

Todas las fronteras son inhumanas. Pero, nosotros las aprobamos, las toleramos. Para salvaguardar nuestra manera de vivir, el establishment. Corrupto, inmoral.

— Ninguna especie ha acelerado su extinción tanto como los humanos.

¿Sabes por qué? Porque ninguna especie tiene el mismo poder para destruir cómo destruimos. Pero no dudes que si fueran como nosotros harían lo mismo: destruir para sobrevivir. Podemos decir que ese es nuestro destino. Bueno, cada especie siempre está programada para expandirse si puede, las otras especies se van.

Por lo tanto, es un problema mental y psicológico. Porque, cuando no podemos disfrutar del confort, el placer, la expansión, sufrimos el síndrome de abstinencia. Lo que nos lleva de vuelta a la expansión, la destrucción de la naturaleza.

–Siempre ganar, es irreal. Es un fracaso. Para comprender que hay que compartir, para que no haya un sólo ganador. Hay que hacer un cambio psicológico. Comprendiendo cómo opera el pensamiento, el ego, el ‘yo’.

–“Hay que aprender a no encajar, con elegancia”.

Para aprender algo, hay que conocerlo. Y por eso, es preciso que nos conozcamos. Si nos conocemos de verdad, conoceremos al resto de la humanidad. Y los comprenderemos. Y daremos amor, compasión.

–‘La naturaleza no es buena, es poderosa’. 

La naturaleza, no es buena ni poderosa. Es como es, implacable. Como una máquina, sin sentimientos. Como si se viviera en la nada. Donde sólo hay observación absoluta, sin opción. Es decir, acción total sin compasión. Pues, la compasión y el amor, los inventamos nosotros los animales humanos.

–Siento decirte, que el arte es la corrupción de la realidad. ¿Cómo puedes copiar algo -un árbol, una nube, un pájaro- y decir que es arte? Si eso está muerto. Se murió cuando lo miraste y decidiste copiarlo y enmarcarlo, exponerlo, exhibirlo etc. ¿Sabes por qué es corrupto? Porque dicen que es bello, que es maravilloso, que es más deslumbrante que la realidad, con su blablablá. 

Podría ser arte, si reconociéramos que esa copia nunca será como la realidad, siempre será algo muerto, del pasado. Y entonces, al no haber vanidad, negocio, al no darle importancia. Sería como un castillo de arena, un dibujo espontáneo en la parte blanca de la hoja del diario, o en la orilla del mar. Entonces, es cuando llega la inocencia del arte.

Lo bello, es sin deseo. Es la acción, que no está controlado por el ego, el ‘yo’.

–“El que se trata mal a sí mismo no acepta que le traten bien”.

Porque, el que se trata mal, es un sádico. Los sádicos, son egoístas, vanidosos, hedonistas, megalómanos. Todo lo que altera emocionalmente. Pues, todo lo que hace le frustra, le disgusta.  Se siente fracasado. Por lo que, desea que alguien le maltrate. Y así, él también maltratará.

–Cuando hay un mal generalizado, una pandemia. Todos tenemos parte de esa enfermedad que es la pandemia. Lo que pasa, es que unos la desarrollan y se mueren. Y otros, solamente tienen o inventan algunos síntomas, pero de ahí no pasa.

Y eso es lo mismo que sucede con todas las enfermedades. Pues, nosotros tenemos dentro del cuerpo, todas las enfermedades. La diferencia está, en que unos las desarrollan, y tal vez, los maten. El misterio, como siempre es: ¿Quiénes se van a infectar, desarrollar la enfermedad, y morirse -al margen de la edad, de otras dolencias, etc.? -. Y, por qué. No lo sabemos.

–Los historiadores, son la voz de su amo. De lo contrario, no triunfarían. Pues, el poder, el establishment, es tan poderoso. Que margina, elimina a los que dicen la verdad. La realidad, tal cual es. Y por decir la verdad, el poder, el establishment, los trata como proscritos. No es que ellos, quieran formar parte del poder, del establishment. Solamente que las cosas son así. El pez grande se come al pequeño. E ir más allá de ello, deshacerlo, es cosa de personas no convencionales. 

–¿La autoprotección no es aislamiento, ser misántropo? El primer aviso de que algo no va bien, es cuando tenemos miedo a los demás. Eso quiere decir, que la fuente para poder proseguir manando, tiene un obstáculo. Y ese obstáculo es el miedo, la autoprotección. Hay que preguntarse, ¿por qué es que tengo miedo a la noche, a las personas desconocidas, a las personas que viven con nosotros? Es porque no amamos, a la vida y lo que sucede en ella.

–¿Podemos tener una idea de cómo ha de ser el amor? Es decir, tener una imagen, una opinión subjetiva de cómo es el amor. Eso puede ser y no puede ser. Porque, el amor es la nada. Si no hay nada en la mente, si no está vacía, el amor no podrá ser. Por eso, sin libertad, que es amor. Nada tiene sentido. Porque, la libertad nos abre a lo desconocido. Que es lo nuevo, lo no visto, ni imaginado. Lo que no se puede, y si se puede, opinar, hablar de ello. Siempre muriendo a cada instante, a todo lo que está aconteciendo. Para eso, las personas que ven esas maneras, han de ser muy sensibles, inteligentes, abiertas. Pues esa libertad, ese amor, pasa por las contradicciones. Y todo lo que, las personas somos capaces de hacer. Porque, la libertad, la nada, el amor, hace que la compasión actúe con todo lo que hacen las personas.     

–Entonces, ¿cómo quedamos? Cuando yo pierdo la atención, soy malo, tú dices que no te quiero ni valoro. Ahora, tú has perdido la atención, por eso es que eres exactamente igual que yo.

Pero como existe la compasión, uno no tiene que presionar, forzar a la persona que ha perdido la atención, está distraído. Porque eso, es una vulnerabilidad. Y sin ser vulnerables, el amor no puede ser.

Te quiero, seas como seas.

–Hablar de bueno y malo, ¿no es una superficialidad? Pues, el amor todo lo abarca, engloba, lo une. Cuando llueve favorece mucho; pero, también desfavorece mucho. Acabo de regar una maceta, en un día de mucho calor, donde en su tierra hay hormigas. Se han molestado, pero la planta se ha revivido con el agua. 

–Eso que dices, ‘si no nos quedamos en lo que es, siempre estaremos fragmentados’, también lo podrían haber dicho los que veían las consecuencias, cada vez que se inventaba algo nuevo.  Pero, el que uno lo diga, no cambia el hecho de que somos destructivos. Cuando alguien inventó la pesca con red o con caña, una vez se usó, ¿podemos creer que ellos podían renunciar a ese invento? ¿O las medicinas, los fármacos, que pueden curan y alargan la vida? 

Quiero decir con eso, que la vida tiene su dinámica, su acción implacable. Es como un coche, que lo compramos nuevo. Pero con el tiempo, se va gastando, deteriorando. Y hagamos lo que hagamos, se va a deteriorar, acabar rompiendo, volviéndose inservible. ¿Puede suceder eso mismo a la tierra, que es nuestro vehículo, nuestra casa, para poder vivir? La vida es así. Todo lo que es, está sometido al cambio, al crecimiento, al deterioro, mutando, a la destrucción. Y eso, es lo que es, la realidad. 

Un castillo, una gran mansión, una casa, por mucho que la cuidemos, si vivimos en ella, la vamos a deteriorar. Y en eso, también participan los animales. Pues, si una especie, se desarrolla e impone a las otras, el medio en el que vive, se deteriora. Y ahí, es donde tiene sentido la vida, la naturaleza como actúa. Ya que, cuando se reproducen en exceso los conejos, o los jabalíes, van deteriorar el lugar donde viven. Y entonces como tiene su depredador, éste actúa para regularlo, equilibrarlo. 

¿Nos estamos comunicando? Pero, claro asumir todo eso, quiere decir primero verlo; y luego, vivirlo aceptando en nuestras vidas todo ello. Así que, lo que es, la realidad, nos muestra una solución. Pero que necesita, al ponerse en acción, otra solución. Es lo mismo que cuando tenemos que tomar medicinas, que es una solución para un problema. Pero, el hecho de tomarlas, genera otro problema que son los efectos negativos que tienen todo medicamento. Por lo que, hay que regularlo, si es que ello es posible. Y eso es la vida, ver todo lo que sucede en realidad y responder a ello. 

Twitter: https://twitter.com/mussol

–¿Qué opinas del largo texto que te he enviado? ¿Qué tal si? Quieres comentar

–Y cómo vives como un cachorro. Quién come y bebe. Y obedece a su amo. Viviendo como un esclavo. Sin independencia, sin libertad. ¿Puede haber amor si no hay libertad? Que es respetar a los demás. Te sientes libre ¿O como si estuvieras encerrado en una jaula, incluso con comodidades, lujos, comodidades?

29 DE JULIO DE 2020 00:18