Torni Segarra

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* “Qué hace un monje budista si ve cómo un niño está siendo asesinado?”.

¿Esa pregunta no es superficial? ¿Cómo voy a saber lo que vamos hacer en realidad en el futuro, dentro de una hora, un día, un año, o cuando sea el reto?

* La iluminación, que es amor. Llega y se va caprichosamente. Uno no lo puede retener. Ni practicar, orar, meditar, para que llegue.

Pues la intencionalidad, es del ‘yo’ siempre divisivo, conflictivo, desordenador.

* Vaya capricho y que sobra de dinero. Para despilfarrarlo. Total: un lienzo con una mujer pintada mirando por la ventana. Que se vendió por 22.4 millones de dólares.

Eso demuestra lo superficiales que somos. Qué sociedad tan sinsentido que hemos construido.

* ¿Puede haber algún santo que no sea falso? Pues, para vivir es preciso hacer daño a alguien.

* Lo perfecto existe porque hemos inventado lo imperfecto.

Cuando sólo existe lo que es, la realidad de todo lo que existe. Nos guste o no.

En la naturaleza no existe lo perfecto ni lo imperfecto. Todo tiene su lugar. Y lo que sucede tiene su momento.

Tan importante es una matita de hierba, un insecto, como un huracán, una inundación, un terremoto.

* Los buenos, no son tan buenos. Cuando se tienen que enfrentar a un reto, una situación. En la que hay una pérdida de algo. A la que hay que renunciar.

* Todos pasamos por lo mismo: sufrimiento, tristeza, dolor, miedo, miserias.

Aunque a cada uno le llega de una manera extremadamente dolorosa o menos dolorosa. Cada uno tiene su destino por el que ha de pasar.

* Cuántas responsabilidades descargamos en nuestros dioses. Creyendo que ellos son diferentes de nosotros. Cuando somos nosotros los que los hemos inventado a nuestra hechura. Y diseño particular.

Cuando dios, o lo que se quiera que se llame, está más allá de todo lo que digamos de él. Ya sea como salvador o destructor.

* “Por un hermano me meto en cualquier lio”.

Porque sentimos que vamos a ganar algo: prestigio, reputación de hombre bueno.

Otra cosa es, si ese hermano es universal, no carnal. Aunque todo deseo, en vez de orden. Va a generar desorden, confusión, conflicto.