Torni Segarra

Seleccionar página

* Parece un poco silencioso. Los petirrojos, que se oyen donde vivo -Europa meridional-, son gritones en la madrugada. Donde resuenan por todo el lugar, potentes, alegres. Hasta bien entrado el día. Sobre todo, en la primavera, entrando el verano.

* ¿No crees que la mitología religiosa, es todo un invento, que tanto se puede negar como afirmar infinitamente? No sólo la referida a los hindúes. Si no, también la cristiana, la musulmana, la judía.

* Parece que algunos lo ven todo claro. Pero hay otros, que no lo ven tan claro. Habrá que estar muy atentos, para poder discernir qué es lo falso.

* Todo se trata del orden. Si hay orden, éste generará más orden. ¿Puede en el amor, generarse desorden? El problema está en las palabras. En la palabra placer. ¿Por qué el placer, entendido como una chispa de la hoguera del verdadero placer, va a generar desorden? Tal vez, sea porque lo que uno busca sólo es el placer. Y no hay ningún problema. Pues esa chispa de la hoguera del placer, si nos quema reaccionaremos. La hoguera del placer no quema. Porque esa hoguera es el mismo orden. Se apaga y enciende caprichosamente. Pues, no podemos controlarla: ni prolongarla ni detenerla.

* Todos son buenos. Según la simpatía que les tengamos. Pues cada cual, busca la confortabilidad que nos dan los demás. Un cristiano, buscará dentro del mundo cristiano, el que más le agrade y le dé confortabilidad. Y así los judíos, hindúes, los musulmanes, los budistas, o los que no creen en nada.

* La libertad, no es creer en la libertad. Es darse cuenta que no podemos ser libres. Y es entonces, si comprendemos de verdad que no podemos ser libres. Es cuando lo somos. Porque no tenemos el deseo de ser libres, con sus problemas que genera, de ansiedad, de estrés, de conflicto, de crueldad, de violencia. Sin poder ser libres. Así que, cuando dejo de buscar, de perseguir, lo que sea, la libertad está ahí.

* Cuando vemos la falsedad del ‘yo’, éste desaparece. Cuando vemos que la libertad, es una ilusión. Llega la libertad del deseo de ser libres.

No le demos más vueltas. El fin de la actividad del ‘yo’, es el fin de la no libertad, el fin del no amor, el fin del desorden en todos los ámbitos.

* El placer, ¿no está mezclado con el dolor? Los masoquistas sexuales, gozan con el maltrato físico, psíquico. Tal vez, porque se ven tan poca cosa, pues no se relacionan con nadie. Que esos que los lastiman, los tocan, se relacionan, los soportan. Y se convierte la relación, con sus malos tratos, en placer existencial -no estar solos-. Esto que sucede, es igual para la mujer, como para el hombre.

* Cuidado, que no está claro. Si tú quedas atrapado con un gran peso, y has de hacer un gran esfuerzo para quitártelo de encima. Vamos a provocar el conflicto. ¿De acuerdo? Pero, en un dolor intenso el ‘yo’ no puede operar ni tampoco el conflicto. Lo que quiere decir, que lo que hagamos, para liberarnos de ese peso que nos aplasta y oprime. Será el orden, la ausencia de conflicto.