Torni Segarra

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* ¿Están seguros que los estadounidenses, querrán hacer el mismo trabajo, que hacen los trabajadores extranjeros? Eso mismo pasa en Europa. Y los europeos no quieren hacer esos trabajos. Que sólo hacen los extranjeros, africanos, etc. Pues, esos trabajos son demasiado duros para los europeos, Ricos, caprichosos, derrochadores, ‘debilitados’.

¿O es otro acto deliberado de racismo, xenofobia?

* ‘Si el observador es lo observado, existe la observación sin el observador’.

Eso está claro. Pero, hemos de proseguir. Porque la vida no para. De manera que, el observador es lo observado. Primero quiere decir, que toda la humanidad es la misma. Y, por tanto, no hay nadie especial, elegido con una gracia y sabiduría especial. Simplemente, porque no hay nadie que lo sepa todo. Que sea un verdadero sabio que pueda desmenuzar el infinito. Verlo como estás viendo estas palabras. Que sabes de quién son, que están en tu pantalla del ordenador. Que ha sido fabricado, montado por personas. Que tiene su caducidad, que se puede romper, destruir, etc.

En el infinito todo eso no sirve para nada. Y al reconocerlo, es cuando vemos, que somos muy poca cosa. Vulnerables, dependientes, insatisfechos. Incapaces de solucionar nuestros problemas. Sin que haya un ganador ni un perdedor. ¿Es posible ni perder ni ganar?

Podríamos decir, que cuando el ‘yo’ no opera no ganamos ni perdemos. Por eso, lo que nos interesa, es que el ‘yo’, deje de operar para siempre. ¿Es eso posible?

* ‘Lo que no tiene opuesto tampoco puede ser activo. O negativo. Hmmmm’.

La vida es eso. La muerte está ahí. Y para no morir comemos, nos defendemos, descansamos. Y esperamos que llegue lo nuevo. Y la muerte.

* ‘La observación de cómo esa misma pregunta engancha, y como el enganche, cómo crea el enganche’.

Eso es como la creación de una persona. Cuando la madre queda embarazada. Todo un manantial de sucesos se desencadena. Para que la vida sea en todo su esplendor. Todo ha de ser posible para que esa nueva vida pueda nacer, crecer, etc. Y ese es el misterio indescifrable.

* ‘Y uno se pregunta si el hombre cambiará alguna vez o si lo hacemos unos pocos, muy, muy pocos. ¿Cuál es, entonces, la relación de los pocos con los muchos? O, ¿qué es la relación de los muchos con los pocos? Los muchos no tienen relación alguna con los pocos. Los pocos sí tienen una relación’.

Los muchos no tienen una relación alguna con los pocos. Los pocos sí tienen una relación. Pero no es total. Porque, se pierden en los maestros, en los gurús. Idolatran a sus maestros. Y todo eso les genera desorden. Se hacen racistas. Ya que sólo aman a su maestro. Por lo que, el cambio es de palabra, es ignorancia. Porque, para que haya un cambio verdadero. Es preciso darse cuenta, que uno no puede cambiar realmente como es. Y de esa manera, es cuando cesa la división entre lo que somos y lo que queremos ser. Y si no hay división, el cambio está ahí.

* ‘Vos no eras así antes… ¿qué pasó? Voy a continuar haciendo lo que tengo que hacer, chau Toni, te quiero, amigo’.

Tal vez, es que no miramos en la misma dirección. O sea, tú vas al norte y yo voy al sur. Si eso es así. ¿Por qué hacer un problema de ello?