Torni Segarra

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* Quieres decir, que la naturaleza acepta una patología, una anomalía, sin hacer nada para curarla. Evidentemente, la naturaleza no cura todas las patologías de nacimiento. ¿Cómo sabremos si es algo, solamente provocado por los hombres, o es la misma naturaleza que lo acepta, consiente?

* ‘Usted no está realmente interesado en la injusticia’.

Si estuviéramos conscientes de lo que realmente genera la injusticia. Tendríamos más posibilidades de ir más allá de ella. Primero, la injusticia es algo que unos la ven, pero hay otros que no. Los que no la ven, tienen la capacidad de justificar el ser injustos: son capaces, dicen que ellos son mejores, generan más riqueza; que los otros no necesitan tanto, lo mismo que ellos. Y ante las quejas de su injusticia, no hace caso.

A pesar de todo, todos sufrimos injusticias -pobres, ricos, clase media, sea quien sea-. Porque, la injusticia está instalada en la naturaleza, en nuestras neuronas. Porque, queremos sobrevivir. ¿Podemos no ser injustos? No. Sólo podemos rebajar nuestras injusticias.

* ‘La felicidad no tiene precio. Tiene nombre. Se llama vida. Disfrútala’.

Pero, compartiéndola con los demás. Pues, la felicidad, no depende sólo de uno. Ha de participar la suerte y los demás. De lo contrario, nos aislamos y nos volvemos neuróticos.

* Para ver si lo aclaramos más. Cuando una pareja tiene sexo, y hay un embarazo, puede que haya un rechazo de esa situación. Que conmociona al niño antes de nacer. Y cuando nace, si prosigue el rechazo de alguna manera, la conmoción prosigue. Entonces, el niño sin que lo sepa nadie, necesita un estímulo amoroso, afectivo de los demás. Siente dolor, la soledad, la falta de un verdadero afecto. Y es cuando ese afecto, ese amor, lo puede encontrar con un amigo y los juegos entre ellos. De manera que, ese afecto y cariño entre amigos, esa intimidad en soledad, ante un roce un juego corporal, surge el éxtasis de la comunión. Y entonces, ya está sellada la homosexualidad.

Pero, hay unos, que son vergonzosos, que ven a sus padres y familiares como personas rectas, serias, y todos los problemas que les causaría ser un declarado homosexual, ante todos. Entonces, ese niño, esa persona, decide que no le conviene. Y se hace heterosexual, o bisexual. Y eso mismo, también les sucede a las mujeres.

* ‘Uno es absolutamente único, pero no podemos enfrentar eso, por lo tanto, tenemos una imagen de nosotros mismo’.

Queremos comunicar que somos especiales, únicos, llenos de virtudes. Y puede que lo seamos dentro de la mente. Pero la realidad, es que eso es imposible. Pues vivir es lucha, violencia, para alimentarnos y sobrevivir.

* ‘Somos conscientes del hombre que dice que sabe’.

No somos conscientes. Porque somos desvalidos, torpes, ignorantes. O listos. Porque, el que nada tiene, ha de buscar. Y buscar genera la dinámica de acierto y error. Hasta que entendemos toda esta grandiosidad de la vida. Y nos comprendemos.

* ‘La vida es un negocio extraño. Feliz es el hombre que no es nada.

La vida es un negocio extraño. Pero no hay otro. Y uno ha de ser feliz en ese negocio. Para ello, no ha de agarrarse a nada. No ser nada. De lo contrario, llegan todas las miserias humanas.