Torni Segarra

Seleccionar página

* Las ostras, no tienen ego, ‘yo’. Nosotros, sí que tenemos. Entonces, cuando el ego, se siente defraudado, frustrado, por lo que hacen los otros, es cuando juzgamos. Luchamos para que, no hagan lo que hacen. ¿No ves lo que hacen los seguidores de los equipos de fútbol? A su equipo, todo se lo consienten, también al árbitro si va a su favor. Pero, si esa dinámica cambia, viene la rabia, el dolor, la frustración. 

¿Por qué queremos ser seguidores de un equipo en particular y no de todos los equipos? Si no fuéramos de ninguno, si gozáramos solamente por ver jugar al fútbol, no habría frustración, tristeza, rabia. Que nos lleva a ver a los otros, como enemigos, contrarios. Y entramos en conflicto con ellos, generando desorden, lucha, confusión, anarquía.

Pues, ¿puedes hacer eso mismo, con todos los que pretendemos creer que son nuestros enemigos?

Por supuesto, que el establishment promueve, se asienta en ese paradigma, de amigo, enemigo, culpable, inocente, bueno o malo. ¿Podemos salir de esa manera tan estúpida de vivir? Eso lo has de descubrir, tú mismo.

Esto es muy importante. Porque, si comprendes y resuelves ese problema. También comprenderás a los nacionalismos, divisivos, con sus fronteras físicas y mentales. Todos los nacionalismo, grandes y pequeños, son los que promueven la división en todos los ámbitos. Y los nacionalismos, son el invento de los políticos.

Con afecto y con cariño.

* ‘¿Qué es la meditación? Ya que está sentado en una cierta postura. cerrar los ojos, repetir algunas frases, algún mantra? ‘

Eso es la meditación que dicen que se. Pero no lo es. Porque, la meditación se libertad total.

* ‘Las palabras deben usarse para comunicarse, ¿pero hay pensamiento sin las palabras?’

El pensamiento, está ahí como una aplicación más, de un ordenador.  ‘¿Pero hay pensamiento sin las palabras?’ Sí, pero sería un pensamiento mudo.

¿Podemos vivir sin usar palabras? Eso sería una estupidez. Porque no habría libertad para poder hablar o no.

* La mente, y su programación, puede cambiar. Sólo puede cambiar, cuando va más allá de su programación. Y eso puede ser, cuando se comprende así misma.

* ‘Llamamos educación a la adaptación del cerebro a las normas y valores morales impuestos por la cultura de una sociedad profundamente enferma y condicionante’.

El cerebro, no se adapta, pues está ya programado para actuar como lo hace. Tiene miedo, para salvaguardar la vida. Y desde ahí, genera toda clase de estrategias para cambiar todo eso que le causa miedo. Una de ellas, es la religión, con sus creencias y supersticiones. Pero, como el miedo no puede desaparecer. Vive en la ilusión, de que algún día podrá vivir sin el miedo. ¿Podemos vivir armónicamente con el miedo, comprenderlo, amarlo, sin que sea un problema divisivo, perturbador?