Torni Segarra

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* ¿Para qué tantas estatuas? La idolatría, la superstición, el fanatismo. ¿No es un signo del desorden en que vivimos?

* Es muy sencillo. Cuando vamos por la calle y vemos a un amigo. Lo saludamos. Hablamos un poco. Y luego nos despedimos. Para ir a donde tenemos que ir. ¿Hasta cuándo? Hasta que la casualidad quiera. O nuestra necesidad lo exija. Si es que el amigo puede hacerlo realidad.

* “Ahora bien, ¿existe el sentimiento de no ofrecer resistencia? No sé si usted comprende esto. Cuando somos realmente amigos, cuando yo lo amo y usted me ama -nada de sexo y toda esa cosa-, sino el verdadero sentimiento de estar unidos entonces estamos seguros, ¿no es así? Usted me protegerá y yo lo protegeré en el sentido de trabajar juntos, pero no en el sentido de resistir a otros. Bien, ¿no podemos vivir de este modo? ¿No podemos crear ese sentimiento aquí? Porque de no ser así, ¿cuál es el sentido de todo esto? ¿No podemos tener un sentimiento de bienestar, de estima mutua, de afecto, de amor? ¡Es indudable que entonces crearemos algo totalmente nuevo!”.

Lo que diga JK u otra persona. Eso no tiene ningún valor. Porque, lo que él dijo, lo hizo en unas circunstancias que era conveniente decirlo ante quién lo dijo. Porque, también podría haber dicho: Como la libertad es amor. Haga lo que uno haga. Eso será el orden. Al no haber resistencia, imposición ni conflicto.

* Los sueños son el resultado del pensamiento. Que está condicionado por el pasado. Por la programación. Por tanto, darles algún valor, es una superficialidad, una tontería. Darles un valor esotérico, oculto. Todo lo que no tiene nada que ver con el presente el ahora.

Así que, apoyarse en los sueños. Hacerles caso. Para hacer o no hacer lo que tenemos que hacer. Es desorden, confusión. Falta de inteligencia.

No te olvides, eso que vaticinas a los demás. También te lo podrían decir a ti. Pues, el observador es lo observado. Todos somos iguales psicológicamente, y físicamente también. Por eso, lo que decimos sobre los demás. Hemos de saber, ser conscientes, que a nosotros también nos pasa, o pasará.

* El desorden desaparece cuando nos hay división en la percepción del desorden. Si me corto con un cuchillo, el orden es darme cuenta de que me estoy cortando el dedo. El orden no sabemos lo que es. Lo único que sabemos, es lo que es el desorden. Donde está y cómo acabamos con él.

* Los apegos a las personas, generan desorden. ¿Por qué nos apegamos a las personas, sean quienes sean? Es por miedo, ¿verdad? Aunque digamos que el apego a un gurú, maestro, etc., es adecuado. Porque la energía de ellos viene a nosotros. Aunque eso es superstición, esclavitud. Seguimos dependiendo de ellos.

Por eso, el problema está en el miedo. Y cómo me libero de él.

* La evolución, es la programación que abarca a todo lo que existe. Y siempre será perfecta. Aun en su imperfección.