Torni Segarra

Seleccionar página

* Los maestros son como nosotros. Viven en la confusión, en el desorden. Aunque ellos preconicen que no.

* “¿Qué quieres preparar para el desayuno?”.

Pan integral con mantequilla de cacahuete. Y fruta.

La vídeo llamada. No es posible. Pues donde vivo ahora hay más personas. Y las molestaría con la conversación.

* Como vas a ser santo. Si has de comer. Y comer es matar. Tú jamás podrás liberarte para siempre del ‘yo’. Hagas lo que hagas y digas lo que digas. Eres imperfecto, como todos. No cuentes cuentos infantiles. Pseudo tecnológicos, esotéricos. Propios de semi dementes.

* Lo nuevo es lo que la mente ni nadie ha tocado. Por eso, lo nuevo es el amor. No se puede perseguir. Pues esa persecución, por ser un deseo, bloquea lo nuevo.

* Buenos días. Di lo que quieras. Lo que más te guste. Porque te hace feliz, dichosa, plena. Llena de belleza.

* Necesitas comida. Ropa. Casa. Afecto. Amor. ¿O estás lleno de todo eso? Por eso te pregunto todo eso. Por si necesitas todo eso.

* ¿Tú qué quieres? Pues en realidad no sé lo que quieres. Excepto que quieres lo que necesitas para sobrevivir.

* El verdadero diálogo precisa, que uno sabe morir a todo lo conocido. Y así está receptivo ante lo nuevo. Lo desconocido.

* Lo nuevo, que es amor. Nada tienen que ver con la meditación. Pues la meditación, es una técnica para aquietar la mente. Y el amor, no necesita práctica, ni camino, ni planes. El amor es o no es. Es una gracia, un regalo de la vida.

* El éxito está en no sentirnos identificados con lo que hacemos. Con todo lo que somos. Con nuestra programación.

* Luego, para que venga lo nuevo que es amor. Hay que morir a lo viejo y repetitivo. Hay que vivir en la nada, el vacío.

* Eres muy atrevido. No voy a rebatirte lo que has dicho. Eso es tu libertad, tu placer. Pero tal vez, alguien que esté bien enterado lo hará.

Sólo te diré que cada vez que hablas de la iluminación. Te sumerges en la ignorancia. ¿Quién sabe quién está iluminado? Si tú dices que sí que lo sabes. Es porque tienes un método, una práctica para llegar a la iluminación. Y ¿qué es la iluminación, estar iluminado? Lo tendrá que decir alguien que está iluminado. Pero este que dice que está iluminado, alguien lo tendrá que corroborar. Y así sucesivamente hasta el infinito. Y por eso, todo se convierte en un absurdo.

Por cierto, toda práctica, todo método, en el ámbito espiritual, humanístico, psicológico. Es un estorbo, un impedimento para que llegue la compasión, el amor. La libertad.