Torni Segarra

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* Lo siento. No lo uso -Hangout-. Porque no sé cómo hacerlo. Lo usé en G+ hace unos años. Sé que contestaba a un amigo. Pero ni sabía cómo hacerlo. ¿Qué ventajas tiene con respecto a Messenger?

* Cómo no iba a llorar, a hundirse. Si era un ser humano vulgar y corriente. Igual que todos los gurús, los maestros. los santones, los iluminados. Todos son farsantes, están confusos. Porque dentro de ellos está el ‘yo’. Con sus deseos mundanos, con sus envidias, su odio. Con la persecución del placer.

* La idolatría, ser seguidor de una persona, estar poseída por ella. ¿Es eso espiritualidad, humanismo, adecuado psicológicamente?

* “No necesito tu ayuda. Tengo una casa, comida y todo eso. Solo estoy haciendo amigos, eso es todo”.

Muy bien. Pues trátame como un amigo. Cuenta algo que quieres decir y no te atreves. Porque tienes miedo de que no te comprendan y te hagan daño.

* “Los maestros verdaderos jamás dicen que lo son … Viven sin darse a conocer … en el silencio”.

Eso es una superficialidad infantil. Nadie sabe quién es un maestro o no. Porque a los llamados maestros no les hacen ningún examen. Entre otras cosas. Por qué quiénes serían los que los examinarían. Tendrían que ser ellos maestros. Que alguien también lo examinaría.

¿Te das cuenta de las tonterías? Del juego infantil. Igual como hacen todas las religiones. Que son supersticiosas, idolatras, paganas.

* Creo que tú eres lo bastante inteligente. Para saber lo que hay detrás de las palabras. Yo noto, percibo, que te ganas la vida haciendo sexo por Internet. ¿Es cierto o estoy equivocado?

* A mí no me da ningún miedo la palabra amor. Sí cuestiono la palabra dios. Como es usada, divulgada, por las personas mundanas.

* No dices nada de la corrupta e inmoral monarquía.

* ¿Aun no has descubierto que soy como tú y cómo todos? Te lo he dicho muchas veces.

* No soy seguidor de nadie -eso también lo sabes-. Sólo tengo simpatía, estar con las personas inteligentes. Y si escriben les leo.

* Cuando nos enfrentamos a algo que nos genera miedo. El estómago se queja, genera dolor. Y algo parecido sucede con el orinar. Cuando hay algo que nos traumatiza, meamos. O nos es imposible mear. Después de una operación quirúrgica, puede que llegue un bloqueo de micción.