Torni Segarra

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* Di lo que quieres de lo que quedó pendiente. Y si quieres algo más para investigar.

* “Envíame un mensaje de texto cuando tengas libertad para hablar”.

Creo que tengo libertad para hablar de lo que haga falta. Sea necesario.

* Si sabemos leer e ir más allá de las palabras. Da igual que sea con elocuencia e intencionalidad. Sabremos captar la esencia de lo que se diga. O se lea.

* Más allá de la muerte física. ¿No hay nada?

Para el cuerpo detrás de la muerte llega la destrucción total, al podrirse. Respecto de la muerte psicológica, sucede lo mismo: cuando uno descarta su programación, llega la destrucción del pasado. Y viene la llegada de lo nuevo.

* “Estoy feliz de Nueva York y tú. ¿Estás ahí?”.

Sí. Vivo en España.

Si necesitas decir algo. Explícalo sin ningún problema. Simplemente has de ser tú. Como si estuvieras haciendo tu trabajo para poder sobrevivir.

* ¿Di, para ti qué es la libertad?

Ya sé que vas a decir, que la libertad es estar más allá del bien y del mal. Pues, aplícamelo a mí también.

* Las palabras sin la carga emocional de lo que hay más allá de ellas. Son meramente algo descriptivo: Si decimos, mira el cuchillo. Podemos decirlo de manera que sólo es una herramienta.

Pero, si detrás de esa palabra cuchillo, le ponemos además todo lo trágico o favorable que puede ser. Es cuando la comunicación es total, holística, completa.

* Si no crees en ellas. No pueden vivir ni existir. Para ello nos hemos de olvidar, sacarlas de la mente.

* “Cuando fortalecemos el músculo de la mente neutra, construye nuestra capacidad para elegir”.

¿La mente se puede gobernar? ¿Eso no es una ilusión? ¿Puede alguien gobernar la mente? No. Porque el ‘yo’ siempre está ahí: Yéndose y viniendo. En una dinámica que no tiene fin.

* Si la mujer decide estar con ese animal tan malévolo, que le va a dar la libertad. ¿Qué problema hay? Pues es su decisión, su libertad. Y la libertad es amor.