Torni Segarra

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* ¿Quieres algo más o acabamos? Si lo quieres, dímelo y veremos qué podemos hacer.

* Pero, si no me cuentas algunos de tus problemas que tengas. No podremos conocernos.

* “Ya me contaras tu a mí si se puede transferir la sabiduría”.

Si decimos que sí, es una tontería. Pero, si decimos que no es otra tontería. Porque, lo que ha de venir, el futuro nadie sabe cómo es.

* “Tengo muchos problemas … pero no tengo ayuda. Así que a veces planeo suicidarme porque la vida es demasiado mala para mí … Estoy desempleado, ni siquiera puedo pagar el alquiler … mi propietario siempre viene a decirme que debo pagar el alquiler o él lo hará muéveme de la casa”.

No eres tú sola la que no tiene ayudante para resolver los problemas. Pues, en la vida estamos solos. Así que, somos nosotros los que nos hemos de resolver los problemas.

¿Qué es un problema? ¿No es una frustración, un deseo que no se satisface? La pregunta es: Por qué si hacemos planes para mañana ir al campo a pasear y preparamos la cesta con comida, bebida, todo lo necesario. Y cuando llega mañana llueve sin cesar. ¿Por qué nos hemos de frustrar, deprimir, enfadar con esa maravillosa luvia que limpia y riega los árboles, las plantas, toda la tierra?

Es porque no comprendemos la vida, sus maneras, sus tristezas, alegrías. Que nos golpea sin cesar. O lo que es lo mismo, cuando no comprendemos el ego, el ‘yo’, es cuando estamos perdidos, confusos, en desorden. Es porque los deseos nos desbordan. Generando ansiedad, conflictos, lucha, antagonismo.

Así pues, hasta que no comprendamos desde la misma raíz los deseos que no cesan. Viviremos en peligro. Queriendo huir del presente, del ahora.

¿Por qué no puedes gozar de todo lo que está sucediendo? Gozar de un día de sol, de un día de lluvia, viento. Gozar de la espera de eso que deseamos. Gozar de todo lo que es la vida. Ver esa maravilla, y ese horror, por igual. Sin huir, sin hacer comparaciones, sin cotejar. Sin aplicar el bien y el mal, a las personas, a las cosas que nos suceden.

Si es así, descubrirás lo que es el orden. Que es lo que nos proporciona el éxtasis, ver la belleza que hay por doquier.

* “Necesito tarjeta para abrir mi cámara”.

¿Para qué necesitas abrir tu cámara? Yo no tengo esa necesidad. Además, es incompatible con las personas que comparten el lugar donde vivo. ¿Es que tienes dificultades para poder abrir la cámara? ¿Los que viven contigo, ¿no pueden prestarte el dinero que necesitas para hacer operativa tu cámara?

Sé que estoy usando demasiadas palabras. Cuando tú estás ardiendo ante la necesidad de abrir la cámara. Pero la vida es así. Has de ser paciente. Y no ir siempre acelerada, estresada. Porque eso, nos hace brutales, crueles, insensibles e indiferentes a los demás.

Y cuando hacemos daño a los otros. También, por la fuerza de los hechos, nos hacemos daño a nosotros.