Torni Segarra

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1514. Es fácil experimentar un momento eterno o atemporal: cuando uno va colocado al escuchar música, al pasear por un bosque, una alta montaña, ante la presencia del mar. También al ingerir alguna droga, alucinógena.

 

 

1515. Si uno es de derechas, otro de centro, de izquierda, musulmán, cristiano, judío, ¿cómo podemos cuestionarlos, sin juzgar ni condenar a esas personas?

El problema está, en que cada decisión que tomemos va a favorecer a unos y a perjudicar a otros. Si uno da de comer a los pájaros, eso en principio parece que esté bien; pero al dar de comer a unos, los otros que no comen, no están tan fuertes y poderosos.

Por lo que, esos que están más alimentados, tendrán más posibilidades de defender su espacio, territorio, a la hora de emparejarse. Y los que están menos alimentados, serán perdedores, dominados por los mejor alimentados.

 

 

1516. Colocado, quiere decir no estar dividido internamente. Las religiones tienen sus maneras de colocarse, mediante rezos, cactos, peregrinaciones, ritos y supersticiones. Hay otros, que se colocan con ejercicios corporales, largas caminatas, o la práctica de algún deporte; o cualquier otra actividad.

Y como cualquier actividad, que nos da placer, es peligrosa porque nos enganchamos, quedamos atrapados en ella. Por supuesto que las drogas -legales o no- también son igualmente peligrosas, en sus consecuencias. Pero el deterioro mental, el estar atrapado por algo, es igual de negativo sea lo que sea lo que nos induce a estar colocados: vivir una experiencia donde no hay división interna, donde se puede percibir la eternidad, el infinito, la no dualidad, la totalidad, el absoluto.

 

 

1517. Ese es el problema que tenemos las personas: querer hacer lo que queremos, deseamos, necesitamos. Porque, chocamos con los que también quieren hacer lo mismo, pero de otra manera. Por lo que vivimos enfrentados, en conflicto.

Eso se ve más claramente en los ‘países’ que quieren independizarse de otros. Ahí están los casos de Escocia, Cataluña, etc., que no pueden hacerlo. Por los impedimentos, las trabas, la burocracia, las leyes inventadas para que no pueda haber esa libertad, independencia, que es necesaria.    

 

 

1518. Los ricos son caprichosos, llenos de vanidad, por lo que no dejan de derrochar para obtener esos caprichos.

Luego, esos ricos cuando se les pide que sean honestos, justos, no corruptos ni inmorales, dicen que no pueden hacerlo. Porque no tienen bastante dinero para repartirlo entre los menos afortunados.

Tienen otro problema añadido a esa manera de vivir caprichosa, de vanidad: están enganchados a ser hiperactivos. De manera que, si se detuvieran o disminuyera su actividad, se encontrarían perdidos, mal, tendrían mono, el síndrome de abstinencia. Ya que, al ser adictos, a esa hiperactividad, no pueden dejar de serlo.

 

 

1519. Ahora se queja del dolor que la acción de una persona ha provocado en su hijo. Pero, como es tan egoísta e ignorante, no mira el dolor que genera en los niños por sus decisiones racistas, xenófobas, por sus decisiones económicas para favorecer solamente a los más ricos y poderosos. Que son como él. 

 

 

1520. Toda religión organizada, se convierte en una estructura de poder, burocratizada; se convierte en una maquinaria para sacar dinero. Para que, esa maquinaria, pueda funcionar.

La religión, es la ausencia de división, de enfrentamiento, de conflicto, entre las personas. Y su trabajo es, descubrir cómo podemos liberarnos de esa división interna. 

 

 

1521. He leído tu escrito, ‘Las armas secretas del marketing independentista: el ‘big data’ y X’.

Gracias.

Y a todo lo que has mencionado, hay que añadir esa cruel decisión, de pedir los pasaportes a los extranjeros, sólo en el aeropuerto del Prat, de Barcelona. Sabiendo que allí no hay bastantes policías de Madrid, para atender a los pasajeros.

Creándose un caos, de una hora de espera en las colas, durante una semana o más. Sólo para desacreditar a Barcelona, a Cataluña. Haciendo ver a los extranjeros, y a todo el mundo, lo malos que son los catalanes, que quieren y aman la libertad, la independencia.

Cuando los malos son los españoles centralistas, carcas, que no quieren ceder las competencias para que se pueda gestionar el aeropuerto del Prat al Gobierno catalán.

Hay más. Acabo de ver un reportaje, por un ‘Telenoticias’, en el que se informa que, para poder renovarse el carnet de identidad o el pasaporte, en un organismo policial del Gobierno centralista en Barcelona, hay que hacer largas colas en la calle. En las que hay algunos que pasan la noche, durmiendo en la misma cola. Para poder coger uno de los 100 números que dan cada día.

A ver si eres inteligente y lo ves: las autoridades centralistas, el gobierno español, quiere, al no poner más funcionarios -también policías-, que se vea el caos y el desconcierto que es Barcelona, Cataluña.

Una pregunta: ¿Eso que te he descrito, y muchísimos casos más, sucede también en Madrid? ¿Por qué Madrid -el gobierno nacionalista español- no deja gestionar los aeropuertos, la policía, etc., y sigue con el carca, subdesarrollado centralismo?

 

Finalmente, si tú no cuestionas, si eres cómplice de ese centralismo, cruel, indiferente, subdesarrollado, heredero de la dictadura militar franquista, nacional-católica, también eres como ellos. Toda una desgracia para todos: los europeos, y toda la humanidad.

Con afecto y con cariño.