Torni Segarra

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1522. He leído tu escrito, ‘Seis de guerra en junio’.

Gracias.

No seamos inocentes. ¿El establishment occidental consentiría, dejaría que Israel perdiera la guerra y la ganaran los árabes? En todas las guerras, hay muchas cosas ocultas. Pero lo que determina el resultado es que, el pez grande se come al pequeño. Y el pez grande, sus amigos son también de los grandes. 

 

 

1523. No son de fiar. Siento decirlo, pero es así. Tienen la misma enfermedad que los socialistas, socialdemócratas, europeos. Lo diré de esta manera: son como las personas que se hacen viejas y se convierten en conservadores, burgueses, carcas, presos de su pasado, de su historia, que no sirve para nada.

Por eso, sabiendo todo eso, Macron, ha creado un nuevo partido. Aunque eso no quiere decir, que Macron y los que le acompañan, hayan cambiado también, descartado su pasado lejano y reciente.

 

 

1524. La cuestión es que siempre estamos derrochando, ya sea por la religión, el folclore y la parranda. Pero, ese derroche se hace a cargo de todos los contribuyentes, no solamente de los que participan en la fiesta.

Primero están los servicios sociales: salud, pensiones, desempleo, educación, adecuación y limpieza urbana.

 

 

1525. Hay que añadir que tiene más asignaturas pendientes: la república, la libertad e independencia de Cataluña, dejar de ser un vasallo obediente del establishment.

Y para ello, hay que ser muy moderno, muy progre. Alejarse de los carcas, de los fachas, que tiene tan cerca, que incluso se confunde con ellos.

 

 

1526. ‘¿Qué más se puede esperar de una judía? Los judíos llevan la maldad en su ADN’.

Si generalizas, ¿eso no es un error, una equivocación fruto de unos perjuicios? Es como decir que todos los cristianos son masoquistas, o los árabes terroristas, los hindúes locos supersticiosos. 

 

 

1527. El conflicto, que es división, es el que obstaculiza que la energía se genere lo máximo posible en una situación, en la vida. 

 

 

1528. El fututo, eso es muy lejano, para los que viven en la necesidad, en la precariedad económica. Hay dinero de sobra para todos. Sólo falta una adecuada, buena distribución.

Todo lo demás son palabras, artimañas para que los ricos, los que viven en la opulencia, lo sigan haciendo. Mientras tanto, todo el sufrimiento, que genera la precariedad, la pobreza, la miseria, parece que no hace ningún efecto para que la descartemos.

 

 

1529. ¿El amor incondicional puede ser una realidad? ¿O, en el mismo instante que lo mencionamos ese amor incondicional ya no es? Pues el amor, está más allá de todo deseo. 

 

 

1530. ¿Todo lo que nos pasa, exceso de energía y alegría, enfermedad, depresión, angustia, se van solas como han llegado o es preciso que haya una gran voluntad para que desaparezcan? Pues si no se van, si nos matan, no hay voluntad que pueda cambiar ni curar eso que nos pasa. 

 

 

1531. Esto es debido a la ignorancia, que es miedo al tener que usar las palabras para describir la realidad. Por eso, donde hay miedo, no puede haber amor, sino desorden.

Ese desorden es el que trae el terrorismo, las matanzas. Lo que lo las provoca. Pues llegar a la raíz no es agradable. Pero sí necesario. 

 

 

1532. Si el conflicto, las matanzas, y sus respuestas prosiguen.  Hemos de estar preparados para ver lo peor: la guerra, donde todas las barbaridades pueden ocurrir. 

 

 

1533. El cerebro, sólo lo usa el cuerpo para cuidarse, salvaguardarse. Lo psicológico, aunque use el cerebro, puede ir más allá de él.  

 

 

1534. La guerra, es la dictadura del más fuerte, del vencedor. Pero, tanto el vencedor como el vencido, son igualmente dictadores. Pues los vencedores se convierten dictadores, y antes asesinos en masa. El perdedor, si venciera, hará lo mismo que ese que lo ha vencido: ser un dictador.

Por tanto, todos los que hacen la guerra, participan en ellas, son iguales, son lo mismo: personas que quieren vencer a otros que los consideran sus enemigos, que les tienen miedo, a los que hay que matar, eliminar. 

 

 

1535. El silencio, para que lo sea, no ha de ser impuesto. Pues, mi silencio que necesito, puede que no lo necesite el otro que quiere hablar. De la misma manera, el silencio que queremos, los que vivimos en ciudades, no puede ser.

Por eso, esa necesidad de silencio y su ausencia, si no lo comprendemos, va a generar conflicto, división, que es la verdadera causa de que no haya silencio. ¿No han estado en un sitio donde todos hablan, hay música ambiente, pero no es impedimento para hablar, comunicarse?

Es decir, dentro del ruido se puede generar el silencio interno. Que va más allá de la realidad del alboroto, del ruido. 

 

 

1536. El problema está en el ‘yo’, que es el creador del tiempo psicológico, como pasado, presente, futuro. Que proyecta el futuro, ya que está atrapado en el devenir, como a él le interesa. Por lo que genera la división, el conflicto.

Ahora el problema está en: ¿Puede desaparecer ese ‘yo’, divisivo, creador del tiempo psicológico, definitivamente?