Torni Segarra

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1028. Hombre, no seas superficial, sectario. Pues así, no verás todo el vasto panorama del problema. Porque ellos, también pagan sus impuestos, que lo hacen obligatoriamente a un estado que no reconocen. Porque los oprime, los maltrata, los humilla, al no darles la libertad que ellos necesitan.

Todo el problema, el conflicto, la guerra, se aclara y comprende cuando nos ponemos en lugar del otro.

Lo definitvo, es: ¿De dónde nace esa violencia? ¿Dónde está la raíz, su causa? Evidentemente está en cada uno de nosotros, cuando nos dividimos internamente, nos fragmentamos de los demás.

La violencia, por tanto, no sale de la pared. La violencia, es el conflicto entre lo que uno quiere y los demás que también quieren: ganar, vencer, triunfar, para tener más cosas, propiedades, ser más rico, tener más parejas, sentir el placer que genera la vanidad, el creer que estamos seguros.

Así que, ya estamos de vuelta: si no hay compasión y amor, seguiremos destrozándonos unos a otros. Como lo hemos hecho, lo estamos haciendo, desde hace doscientos mil años, desde siempre.

Es decir, ser igualitarios, justos, no corruptos ni ladrones, explotando a los menos afortunados. Y viendo realmente la vida cómo es. Y no como me gustaría que fuera, ya que nos divide de la realidad, donde empieza la confusión, el desorden, la anarquía en que vivimos.

 

 

 

1029. Creo que te has pasado por exceso. Por cierto, que, hablando de nacionalismos, hay que incluir a los grandes, que hacen lo mismo, pero más sutilmente: roban a los menos afortunados, cuando les recortan los servicios sociales, les dan pensiones miserables, que pasan los años y están casi congeladas; los salarios de risa, con sus despidos libres, el paro, el desempleo de millones; el nepotismo, la corrupción.

O sea, que todos hacen lo mismo, porque defienden lo mismo: su manera de vivir. Que por pintoresca e indigna que nos parezca, o favorable, digna, son lo mismo, ya que generan lo mismo: fragmentación, desorden, disputas, confrontación, violencia.

 

 

 

1030, Los temas que se derivan de los políticos, y de nosotros que los votamos, todos son iguales. Ya sea la guerra de Siria, el terrorismo islámico, el de los nacionalistas grandes o pequeños. Todos los problemas están dentro de nosotros, ya que al votar a los políticos les delegamos y autorizamos para que los resuelvan. Pero ellos, no los pueden resolver, ya que están confusos, en desorden.

Así que, si quieres comprender y resolver el problema de la guerra de partidos, que te molestan, o la guerra de Siria, la de Irak, Yemen, Afganistán, la del Chad, etc., antes tienes que solucionar la guerra -la división- que hay dentro de ti.

 

 

 

1031. No estés tan seguro de que los otros, que dices que son gente intelectualmente no desarrollada, son más propensos a la violencia ya que no la controlan. Y sigues con tu error de que, tú y los que son como tú sois mejores, menos violentos.

Entonces, ¿Para qué están la policía, los militares, los espías, los hombres armados? Están porque hemos delegado, les hemos autorizado para que hagan la violencia que querríamos hacer, pero no lo hacemos.

Lo que quiere decir que también somos violentos, igual que todos que también lo son.

Ya dijimos ayer, que no hay nadie bueno, es decir, nadie que no sea violento.

Aunque ya sabemos que, uno o unos han de ganar a los otros. Pero eso no quiere decir, que seamos tan ilusos e ignorantes, de creer que esos que vencen, triunfan, no son también violentos.

¿Tú sabes la violencia que tuvieron que provocar los europeos para crear sus imperios en América, África, Asia? Y ellos, los descarados, decían que eso no era violencia, sino que era defensa. Y ahora pasa igual. Para que Europa, como EE.UU., etc., vivan en la opulencia, el despilfarro, en los caprichos, han de seguir explotando, robando a los pobres de todo el mundo. Lo que quiere decir, que prosiguen siendo violentos. Provocando el estallido social, contra esa violencia que los explota, les roba sus riquezas materiales, les cambia sus creencias espirituales. 

Hasta que no te des cuenta, que eres igual de violento como los demás, seguirás dando vueltas sin parar, repitiendo que sólo los otros son violentos, los buscarás y los encontrarás. Como ellos hacen lo mismo contigo, que también te encuentran listo para la violencia, la batalla. Esa es tu opción.