Torni Segarra

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106. Y, quién lo dice, ¿quién hace la ley? Pues, hecha la ley, hecha la trampa.

No te das cuenta que todo es una mentira de mal pagador.

 

 

107. Las leyes se inventan para salvaguardar algo. Y por eso, como son fruto del miedo, las leyes son provocadoras del paradigma de los hombres: defensa y ataque, vencer. Y para vencer se utiliza todo lo necesario para ello: mentir, espiar delinquiendo, falsear la realidad, la violencia, la guerra. Por tanto, las leyes de una parte, no tienen el valor real y necesario para generar la paz; ya que son punitivas al ser favorables sólo a una parte.

 

 

108. La libertad, sin respetar a los menos afortunados, a los débiles y necesitados, que son aplastados por el más poderoso, eso no es libertad. Porque esa libertad, se ha de sustentar de la crueldad, de los agravios e injusticias, de la violencia, la guerra. Por lo que, la respuesta de los oprimidos no va a dejar jamás vivir en esa libertad que el más poderoso reclama sólo para él.

 

 

109. ¿El perdón, el perdonar, tiene algún sentido real, verdadero? ¿Si una persona cuando va caminando en su trabajo y tropieza involuntariamente con un compañero, por qué tiene que pedirle perdón, que lo perdone?

Por tanto, el perdonar es un exceso, algo que está de sobra, una floritura, algo político. Pues, las cosas son como son, la realidad es la que es. Y todas las cosas, todo lo que nos pasa, está unido fatalmente. El que hace mal y el que recibe el daño, están fatalmente unidos para poder sobrevivir; tienen razón de ser y por ello han sido creados.

Cuando sacrificamos a los animales para poder sobrevivir, ¿tiene algún sentido pedirles perdón. Pues, los animales también matan para sobrevivir -y también tendrían que pedir perdón-. ¿Te das cuenta, de qué es lo que hacemos? Nos hemos civilizado, pero eso no es lo perfecto que algunos creen que es.

 

 

110. Necesitamos leyes, pero si fuéramos justos, honestos, no tiranos que obligamos a los demás para que vivan como nosotros queremos, no harían falta tantas leyes, inmorales, absurdas.

Mira como hemos obligado a todo el mundo para que se adapten a nuestras leyes. Empezaron los colonos europeos a imponer sus leyes en los lugares que invadían y todavía están allí. Luego nos quejamos si esos países hacen lo mismo que nosotros: hacer la guerra para proseguir en el poder los que mandan, con todos los problemas de crueldad y miseria que genera.

 

 

111. Parece que estéis obsesionados como lo hacen los vecinos entre ellos en cualquier pueblo o ciudad. ¿Será por chabacanería, superficialidad, banalidad? Tan intelectuales que nos creemos y nos dedicamos sin ser realmente consciente de ello, como chafarderos.

 

 

112. ‘Si un depresivo se siente amado, es sanado.’

Se cura mientas esté con quien le ama, que es el que lo cuidará.

 

 

113. La soledad en el sentido de aislamiento -no la elegida para descansar y recomponerse- busca compañía, pero no la encuentra. Porque esa soledad es de uno, está solamente dentro de uno.

 

 

114. Si nos movemos cuando estamos irritados, sin reprimirlo, cuando llega el final no hay sentimiento de culpabilidad. Porque en esa irritación no había división con lo que nos irritaba.