Torni Segarra

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536. Pero, ¿por qué, cuando la energía de la atención que fluye libremente es una presencia, desaparece? Porque hay desatención, llega el ‘yo’, ¿no?

Por tanto, la cuestión es: ¿Puede el ‘yo’ desaparecer definitivamente, podemos estar siempre atentos, no divididos? No lo podemos. Por eso, hemos de vivir con esa desatención, con el ‘yo’, que se van y vienen, recurrentemente.

 

 

 

537. Los dos bandos hacen lo mismo, ¿no? Pues no te quedes dándole toda la culpa a uno. Si no, estás dentro del bucle; rodando en la noria sin enterarte.

¿Cuál es el verdadero motivo de nuestra actividad? ¿Darlo todo? Eso se tiene que demostrar. Mientras tanto, todos somos egoísta para poder sobrevivir. La diferencia está en que unos derrochan, son viciosos adictos al placer que siempre persiguen. Y para ello, han de explotar, maltratar, robar, hacer daño a los demás.

 

 

 

538. ¿Puede alguien hacerse rico sin explotar, engañar a los demás? No puede, porque uno solo no puede hacer mucho con sus dos manos; así que ha de pedir ayuda a los demás, para que le den su fuerza para así hacerse rico.

Pero las ganancias, al no repartirlas a todos por igual, es cuando se convierte en un chupasangre, insensible, corrupto, cruel. Y que, por la fuerza de los hechos, genera desorden, división, conflicto, crueldad, violencia, guerra.

 

 

 

539. Pero ser cristiano, si se quiere ser de verdad, incluye el no ser rico. Porque todos somos hermanos, necesitados, y hay que ayudar. Pero el rico nada más tiene en la mente cómo seguirá siendo rico o más rico aún. ¿Si viniera Jesús a la tierra, dónde iría al Vaticano, a las mansiones, o los placeres que nos tienen atrapados?

Jesús estaba paseando por Roma. Y vio a un pobre y le dijo: ¿Cómo te va? El pobre le dijo: que mal; pues no me dejan entrar en el Vaticano. Y Jesús le dijo: No te preocupes, a mí tampoco me quieren allí.

 

 

 

540. Los tontos que los han puesto allí, incluye a los que han montado sus vidas, su manera de vivir que genera esos comportamientos reivindicativos. Porque nada sale de una pared en blanco, han de haber unos motivos, unas causas para que algo suceda. Si tú quieres que te respeten, que sean amables contigo, has de respetar a los demás, ser solicito, ¿no? Si hubiera justicia, no se generarían los justicieros. Al igual que si no hubiera maldad, delincuencia, ladrones, corruptos, no existiría la policía.

 

 

 

541. Entonces, ¿qué dices de las monarquías derrochadoras, que gastan tanto que podrían vivir, alimentarse media humanidad? Ahí también funciona la herencia desde hace miles de años. Y no se han podido abolir todavía.

¿Qué solución le das a ese grave problema de los inmensamente ricos, con sus aristócratas, los menos ricos, etc.?

 

 

 

 

542. Habría que ver si sus votantes pasaran por lo que están pasando los inmigrantes, ¿cuántos lo avalarían, aprobarían todas las maldades que provoca?

 

 

 

 

543. Hola Vanesa. En tu reseña, al Magazine, te preguntas: ‘¿Por qué hay tantos hombres que se vuelven violentos? ¿Y en especial, contra nosotras?’

 

La respuesta es, porque los hombres son más fuertes físicamente que las mujeres. Si los hombres se volvieran como las mujeres, y las mujeres se volvieran como los hombres, serían tan fuertes como ellos. Y, por tanto, como tendrían más fuerza, serían violentas contra ellos.

 

Es decir, el más fuerte, es el que tiene la posibilidad de ser más violento. Y, como el hombre y la mujer tienen una relación especial entre ellos -sexo, hijos, hogar, vida-, se crea una lucha doméstica, que si se desarrolla puede llegar a la violencia.

 

Nosotros estamos condicionados, llevamos parte del animal dentro, y como todos los animales hay un macho alfa, que es el más fuerte, que domina a todo el grupo; y también hay una hembra alfa, que domina y es violenta con las otras hembras.

 

 

También dices, que los hombres practican menos el yoga que las mujeres. ‘Quizás lo identifican con algo más espiritual y ellos prefieren más acción; las mujeres somos más flexibles, eso es un hándicap para ellos.’

 

El yoga, es la unión de una persona con la totalidad de la vida. Y para conseguir esa unión, unos hindúes, hace varios miles de años, idearon una norma, un comportamiento para intentar lograrlo. Por tanto, como el yoga incluye a toda la vida, cada cosa que hacemos se puede convertir en una práctica o ejercicio para conseguir esa unión: al andar, al trabajar, al estar solo meditando, al leer, al escribir, al hacer ejercicios y posturas corporales, cuando hacemos sexo, cuando comemos, dormimos, viajamos, o estamos quietos, etc.

 

Es un error creer que mediante el yoga -concentración, intentar dominar el cuerpo, abstinencia sexual, meditación, ayuno, no comer carne, peregrinajes, desplazamientos para visitar a un gurú que lo hemos convertido en nuestro maestro al que seguimos ciegamente-, mediante ejercicios se puede dominar a la mente -que es tanto como decir a la vida-. Pues, la mente es ingobernable. Y todo intento de forzar la mente, todo deseo de controlarla, nos divide de la realidad, que es la absoluta y total inseguridad, dejándonos en conflicto, desunidos, fragmentados. Que es todo lo que quiere eludir el yoga.

 

En cuanto a lo más complicado, lo que tiene más dificultades, para un occidental, puede que sea el alimentarse, el abstenerse de comer carne de animales.