Torni Segarra

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1079. ¿La verdad nunca hace daño? Díselo a los políticos, a los que mandan de verdad, y verás si les hace daño o no. Incluso te puede acarrear tu ruina. Todo aquel que habla claro, eso le molesta a quien no quiere que se airee la verdad. 

Y, si tiene mando, va a responder según el daño que le haga esa verdad. Y, a Jesús, que habló de la verdad, que les perjudicaba al Sanedrín, y a los romanos, por eso lo mataron.

Aunque, como ya he dicho, santo que respira no vale nada. Porque todos los que existimos, hemos de hacer algún daño.

 

 

1080. Eso también lo dicen los demás: Tendremos en cuenta cualquiera que apunte a las personas. Y, las personas todas son ‘inocentes’ y ‘culpables’ a la vez. Y aquí están incluidos los más poderoso y los que no lo son.

Por cierto, que esto no les gusta oírlo a los que mandan. Pues, ellos se creen que lo que hacen, lo hacen bien. Son los otros, los que consideran que son sus enemigos, los que lo hacen mal.

Y este es el peor mal que nos puede suceder: Yo sí que puedo hacer lo que quiera, que considero adecuado, verdadero. Pero, tú no lo puede hacer. Y si lo hacen me opondré con todos los medios a mí alcance. Es decir, esto es la base de la guerra, del enfrentamiento.

 

 

1081. El que dice la verdad, no está salvado. Lo que se salva es la verdad. Pero nosotros tenemos un cuerpo que salvaguardar, si es que queremos seguir viviendo. Y si uno se enfrenta a los otros por defender la verdad, puede que le agredan, le hagan daño, le maten.

 

 

1082. Hay algo que nos conviene aclarar: el problema está en que hagamos lo que hagamos, el ‘yo’ siempre va a estar en nosotros. Es decir, podemos estar unos minutos, unas horas, libres del ego, del ‘yo’. Pero, él va a volver.

Por lo que la vida es caprichosa. De manera que, ella nos da lo mejor y lo peor: el ‘yo’ viene y se va recurrentemente, caprichosamente.

 

 

1083. Sí, sé lo que quieres decir, Raquel. Pero, eso mismo dicen los integristas musulmanes que hacen estallarse con las bombas que llevan encima para imponer su verdad.

De manera que todo el problema es de uno. Tú, ¿cómo sabes que lo que piensas y crees es la verdad? Pues todos dicen lo mismo: la derecha, la izquierda, los capitalistas, los comunistas, los católicos, los judíos, los hindúes, los musulmanes; un vecino, dice que lo que él dice es la verdad y otro dice que es lo contrario, lo que él cree.

Pero resulta que, eso que creemos que es la salvación, que nos salvará, al dividirnos de los demás, es lo que nos condena por medio de la confusión, del desorden, de los enfrentamientos, de la anarquía, de la violencia, de la guerra. Que es lo que siempre ha ocurrido, está ocurriendo.

 

 

1084. El pensamiento, engendra el temor, el miedo. Pero el pensamiento es el ego, el ‘yo’. Y como, ya hemos dicho: el ego, el ‘yo’, siempre estarán con nosotros. Lo que quiere decir, que el miedo también lo hemos de padecer cuando nos viene.

 

 

185. Eso que has dicho sobre el amor, que es verdad, te ha faltado decir, que el amor está más allá del bien y del mal. De manera que, para que el amor sea, hemos de estar en el vacío mental, no ser nada. Pues, el amor, que es esa ausencia de nada a lo que agarrarse, que está más allá del tiempo psicológico, ve tanto a la víctima como al verdugo por igual.

Pues tanto el verdugo como la víctima se intercambian los papeles a cada instante. Por lo que la mente, el pensamiento, no puede seguir la realidad, ya que es demasiada veloz. Por eso, cuando se agarra a un papel, de bueno o malo, eso no es lo real, lo verdadero.

Por eso, el amor, si es que existe, es el estado de la mente que está más allá del tiempo, del espació, de las palabras y sus significados, que no tienen ningún valor. Pues, las palabras no son lo real, lo que se describe, pues ellas no son adecuadas para reflejarlo, explicarlo.

Uno puede decir que sí, pero a la vez dice que no, cuando en realidad no sabe lo que quiere. Porque la vida, siempre está en movimiento, cambiando la realidad a cada instante.

Y como nosotros buscamos la seguridad, lo conocido, es cuando nos agarramos al pasado, dividiéndonos del presente, del ahora, que es sin tiempo psicológico, que es la eternidad.

 

 

1086. El problema de la vida, es que experimentamos el miedo. Tenemos miedo al pasado, al presente, al futuro. Somos así. Y, eso no se puede cambiar mediante el deseo. Hay que comprenderlo, sin querer reprimirlo, ni huir de ello. Ya que, en realidad, el miedo es división, se genera cuando estamos divididos.

De manera que, si me divido de la realidad, de lo que es, que somos ese miedo, todo va a seguir igual: vivir con el miedo.

 

 

1087. Parece que ven, que otra vez, con una guerra, se va a activar la adoración por Trump. Y se activarán los negocios, la economía. Pero no cuentan con el horror de la destrucción, los miles de víctimas, de personas, tanto civiles, como las uniformadas para hacer la guerra.

Y otro problema, también igual de grave, es: que, con una guerra en Siria, para derrocar a su presidente, todo el caos que se generará lo a provecharán los fundamentalistas musulmanes, para expandir el ISIS.1088. Aunque todo eso es cierto para todos también. Hemos de comprender que somos nosotros, los responsables -aunque no en su totalidad- de lo que nos sucede, de lo que nos llega de los otros que nos desprecian, nos quieren destruir de una manera o de otra. De hecho, la realidad, es que la vida es una lucha, una guerra continua, seamos conscientes o no de ello. Cuando nace un niño en una familia, sus hermanos se dan cuenta que la atención que tenían de sus padres hacia ellos, que les daba seguridad, ahora la tienen que compartir con su nuevo, recién llegado, hermano. Y eso, quiere decir una merma de seguridad. Por lo que, se genera la disputa por obtener más atención, más seguridad.