Torni Segarra

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1593. Psicológicamente, espiritualmente, la ayuda de los demás no tienen ningún valor. Son un obstáculo para ver la verdad tal cual es, de primera mano. 

 

 

1594. Es por la vanidad, la búsqueda de seguridad, de poder. Y como todos, queremos lo mismos: triunfar, vencer, salirnos con la nuestra, nos dividimos, enfrentamos, entramos en conflicto, hasta el extremo de hacernos la guerra.

Todo es muy viejo, desde hace un millón de años. Pero vivimos así, lo encontramos necesario para sobrevivir.  

 

 

1595. Todos los días son una bendición. Es nuestro condicionamiento, nuestros intereses, los que hacen que veamos a algunos días malos y otros buenos. 

 

 

1596. Lo que más sorprende de ellos, es lo maleducados que son lo horteras, indecentes. Y eso que se empujan, para pasarle la mano por la espalda a la monarquía, los aristócratas, al rey. 

 

 

1597. Lo importante no es perder o ganar. Lo importante es informar de lo que las televisiones, los diarios adictos al poder, al régimen corrupto, ocultan. O lo cuentan a su manera absurda e inmoral. 

 

 

1598. Los que ganan siempre son peligrosos. Pues tienen demasiado dinero y poder, son inmensamente ricos. Para el humanismo no sirven. Sólo sirven para ganar. Su vida es triunfar, vencer, no importa cómo, derrotar para ganar. 

 

 

1599. La guerra, como todo en la vida, tanto se puede negar, como afirmar, infinitamente. De manera que, cada uno haga lo que tenga que hacer.

 

 

1600. La naturaleza, no siempre actúa favorablemente para nuestra vida. Pues nadie quiere sufrir. La naturaleza, sólo es agradable, cuando juega y actúa a nuestro favor.

 

 

1601. ¿Se pueden negar los hechos, aunque no nos gusten? Si vas más allá de las personas, sin que tengas ningún vínculo afectivo, personal, verás cómo los hechos no tienen importancia.

Porque todos hacemos lo mismo, aunque cada uno a un nivel. Ya sea uno poderoso o menos poderoso.

 

 

1602. Dices: "De leyes hay muchas, pero de legalidad, sólo una".

¿Cuál? ¿La tuya?

Estás en un callejón sin salida: la de los fachas.

¡Qué vergüenza! 

 

 

1603. ¿Vives en la luna? Parece que sí. Pero, es que no. Lo que te pasa, es que eres un descarado. Un socialista acabado, subdesarrollado. Que nada más escucha la voz de su amo; como si fueras un perro que menea la cola cuando lo ve.

¿Tú amas la libertad? No la amas. Sólo amas a la monarquía, y al nacionalismo centralista que la apoya y sostiene. ¿Tú eres socialista apoyando a las castas altas, a los ricos, los multimillonarios?

De esa manera, no quedará nada para los proletarios, los pobres, los menos afortunados, para los miserables, descastados, sin ningún prestigio familiar ni social.

 

¿Ves cómo tu socialismo, es facha, es carca, viejo, acabado? Y tú como un cordero obediente, estás allí dentro con la mafia socialista. ¿Por qué? Porque te llena los bolsillos de dinero, de prebendas, te llena de vanidad, de poder. Que, aunque tengas que vender tu alma al diablo, harás todo lo posible para seguir en el poder.