Torni Segarra

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2690. Hay un supuesto en la vida: todo lo que hacemos está supeditado para sobrevivir. Y eso quiere decir, que queremos vencer en los conflictos, que tenemos con los demás. Para vencer en cualquier conflicto, no solamente hay que tener la razón de nuestra parte. Sino que también hemos de tener una ayuda de los demás: que nos apoyen, reconozcan como personas adecuadas, con dignidad, para invertir en nosotros, darnos la razón.

Cuando un nuevo país nace, como todo país es una gran cantidad de personas, los problemas y conflictos, son los mismos que tenemos cada persona. Por tanto, como todo lo nuevo cuando llega, hay unos que lo rechazan y otros que lo defienden. Y aquí es en gran manera, donde se dirime el resultado de su aceptación.  De su reconocimiento como un nuevo país.

Pues los países viejos, todos tienen sus alianzas entre ellos, formando un club de amigos, con sus negocios, sus intereses estratégicos. De manera que, si los países deciden que el nuevo país les va a perjudicar, se van a oponer al nuevo.  

Pero el principal problema para que se reconozca a un nuevo país, está donde está ubicado. Pues toda la tierra está ocupada, pertenece a un país. De manera que, no hay un pedazo de tierra que no sea de nadie.

Así que el lugar donde se quiere crear un nuevo país, está dentro de otro país que es viejo, consolidado, respetado por todos los demás, todo el club de países.

Y como es lógico, el país que tiene en su territorio nacional, al nuevo país. Es el que tiene la última palabra de si lo consiente o no, lo aprueba o deniega. Los motivos e intereses para la creación de un nuevo país, es liberarse del país que lo domina, al ser más grande, poderoso. Pues el que está bien, es bien tratado, ¿por qué debería de querer macharse, cambiar su vida? Y ahí es donde nace todo el conflicto, el enfrentamiento, la guerra.

Pues, la creación, la aceptación, de un nuevo país pacíficamente, armoniosamente, es un acto de magnanimidad. Es una cesión de algo que siempre ha sido suyo, aunque no sea del todo cierto y verdadero. Y, por eso, es que siempre ha habido, aunque dormido, y hay, ese conflicto, que motiva el deseo de libertad, independencia, de la creación de un nuevo país.

Como la vida tiene sus maneras, que son los comportamientos condicionados de las personas. Éstas son miedosas, egoístas, aprovechadas, mezquinas. Por lo que, los países se resisten a aprobar, consentir, dar la independencia a un nuevo país. Pues al ser el más poderoso, se beneficia así mismo, con la distribución de la riqueza, de los impuestos que recauda y luego tiene que repartir con todos los demás.

Hay algo que también es muy de los hombres: el que reparte, parte y coge la mejor parte. Es decir, al ser más poderoso roba, se hace ladrón, genera una cleptomanía. De manera que, todo eso nos divide, enfrenta, rompiéndose la armonía, generando agravios, humillaciones, malas maneras. Por lo que, el conflicto está servido, sin visos de resolverse, al ser tan desequilibrado.

Y ahí, es donde se ve toda la importancia, que tienen los países del club de países. Ya que pueden obligar al que actúa tiranamente, a que ceda, y le obliguen, para que dé la libertad e independencia al nuevo país.

Pues el nuevo país, ha de ser reconocido para su supervivencia económica, en la relación en todos los ámbitos con todos los países. Tener intercambios comerciales, en lo referente a la seguridad, en las transacciones de dinero para que fluya sin problemas. Recibir ayudas en todo lo que necesite.

En realidad, un nuevo país, es como un árbol que nace y necesita de todos los cuidados, ser respetado de una manera exquisita. Tratarlo con compasión amor.

 

2691. No podemos pedir a los otros que tengan amor, compasión. Eso no es cosa nuestra. Lo nuestro es que hemos de generar compasión y amor.

 

2692. ¿Todavía necesitamos más debate? Si ese conflicto lleva setecientos años debatiéndose. Y puede que mediante el debate dure otros mil años. Por lo que todo eso es una tontería.

El problema real es: ¿Quiénes van a debatir? Si en un debate, para ponerse de acuerdo, una de las dos partes es más fuerte, tiene el poder político, militar, físico, está dispuesto a usar esa fuerza, ¿cuál va a ser el resultado? ¿Todo eso no será una pérdida de tiempo, para que todo quede igual como siempre ha estado?

Todos los problemas políticos, todos los problemas de los hombres, tienen su raíz en las ganancias económicas, en no perder, en ganar. Y todo eso, sólo se consigue con la fuerza, las leyes inventadas para defenderse el que las inventa, que le autorizan a ser violento, cruel, a hacer la guerra. Sin ninguna responsabilidad ni problemas, según su ley inventada. 

 

2693. Más enredo. ¿Y, si las elecciones no las ganan los nacionalistas centralistas españoles? Como es lo previsible. ¿No estaremos en la misma casilla de salida, el conflicto que parece eterno? 

Cuando hay una reclamación de libertad, todas las escusas para no darla, son actitudes perdedoras. Pues a libertad, que es amor, nade la puede vencer.