Torni Segarra

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188. Si empezamos a sacar los trapos sucios, eso es muy infantil: aquello de tú más de los patios de colegio; y así, pasa el tiempo, todo siguiendo igual. Por eso, se dice que todo eso son escusas de mal pagador. El que no tiene nada que temer no tiene miedo a la verdad, a aclarar las cosas para que llegue el orden. A no ser, que ya nos hayamos acostumbrado vivir en el desorden, y no sabemos vivir ni nos gusta el orden.

 

 

 

189. Creo que es lo mejor, lo más verdadero que ha dicho: ‘Te estoy pidiendo que creas. No en mi capacidad para producir el cambio, sino en el tuyo.’

Aunque hay que descubrir si es posible ese cambio o no. Y aquí también lo tiene que descubrir cada cual.

 

 

 

190. Son muchos años tocando y viviendo del poder: 16. Y eso quema mucho. Pues, se ve en lupa todo lo que se hace.

Y los poderosos, igual que todos, tienen quienes les adoran, pero también quienes los aborrecen y odian.

 

 

 

191. Pero, si no hay un ‘yo’ que distinga lo que es el pasado, el presente, el futuro, al no poder contrastar el estado de no perturbación con el de sufrir, es preciso que no haya consciencia de ser, de un ente como Enric, Vicenta, Toni. Que diga: ‘yo’ Enric sufro. Quien diga: ‘yo’ Vicenta no sufro.

Y por eso, los animales no tienen conciencia de lo que son. Cuando a un cerdo lo van a sacrificar, ese mismo día aun estando todo preparándolo delante de él, no se da cuenta hasta que lo cogen, lo sujetan, y siente el cuchillo que le clavan en el cuello. Y ese dolor no es el mismo que el nuestro, que es físico mezclado con el psicológico.

 

 

 

192. Y eso que te ha pasado, suele suceder cuando no nos damos cuenta que nos están haciendo un lavado de cerebro. Ya que entonces, nos convertimos en robots que obedecen, repiten, hacen, todo lo que les han programado.

 

 

 

193. En el así debería ser, es por donde emplazan todos nuestros males. El problema está en que, para vivir, sobrevivir, hay que hacer algún daño a la naturaleza, a las demás personas. Entonces, hasta que no nos demos cuenta de ese hecho, todo deseo de conseguir no hacer ningún daño, prosigue haciendo daño. Pues, al dividirnos de la realidad, de lo que es, por otra realidad que nos satisface más, generamos conflicto. Y una mente en conflicto, prosigue causando daño.

Pero si veo todo esto, lo veo como un hecho, con todos mis nervios, mi energía, entonces no me divido de la realidad y por tanto no genero conflicto. Y si no hay conflicto generamos orden, que es la manera de vivir haciendo el menor daño posible.

 

 

 

194. Si el problema no es si los animales lloran o no. El problema es si los animales son conscientes de que existen, son conscientes de su vida, como lo somos nosotros.

 

 

 

195. Los perros, David, son obedientes porque tienen miedo, dependen del dueño o cuidador, que se ha convertido en el macho alfa, el jefe de la manada. Pues, les hemos hecho dependientes de nosotros para comer, para beber, para pasear, etc.

Por cierto, como todo ser vivo, los animales siempre pueden salirse con la suya. No es la primera vez que un perro ataca a su dueño; y un león, un tigre, un elefante, etc., que dicen que están domados, atacan y matan al domador, que trabaja con ellos en espectáculos, exhibiciones.

 

 

 

196. He tenido algunos, hace mucho tiempo. Cuando era joven y vivía en una casa que tenía espacio abierto. Pero ahora no tengo.

 

Y la lección que saqué fue: que el animal que depende de nosotros, siempre tiene las de perder. Porque es dependiente de nosotros en todo lo que le es vital.